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TV TALKS 03: EDUARDO DONJUÁN

Por ahí dicen que la tercera es la vencida, y en realidad así fue. Esta sección siempre estuvo inspirada en las pláticas que Eduardo Donjuán y yo teníamos sobre las series de TV y en varias ocasiones compartimos estas pláticas con Enrique Santos (entrevista anterior).

Por fin pudimos grabar, Donjuán o Donjohnson (como le decimos) y yo, esta entrevista, ya que en mis planes él iba a ser el primer entrevistado por haber sido cocreador de este espacio.

Eduardo Donjuán es productor, director creativo, futbolero, colombiano de corazón y un estricto y ávido lector, que entre sus escritores de cabecera cuenta a Proust.

Al platicar con Donjuán de TV, pareciera que nada lo conforma, pero al final en su acentos uno descubre cuán fascinado está por tal o cual capítulo.

SL – ¿Que estás viendo?

ED – Recién termine de ver Orange…

SL – ¡Ah, ya! ¿La que es exclusiva de Netfilx?

ED – La serie no es espectacular pero está muy bien, y siento que por primera vez alguien le pone el palo a HBO, pone final ese monopolio de la producción que tenía HBO, garantizado por los escritores, además de la gestión de empaquetado que hace que sea la televisión más importante de los últimos veinte años… Por primera vez alguien tiene las mismas armas para competir al mismo nivel; es decir, poder gastar dinero sin pensar en el mañana, porque ya lo pagan los escritores.

SL – Sí, regresar a la TV de autor sin pensar en los patrocinadores…

ED – Sí, la primera competencia directa, ya que Netflix tiene la posibilidad de producir sin riesgos, o al revés, pudiendo entrar en cualquier tipo de riesgo creativo.

SL – Tú y yo hemos platicado muchas veces y hemos hablado de The Wire como algo espectacular, pero ¿qué serie te regresó a ver la tele de otra manera, como si fuera cine de autor?

ED – A mí lo que me pasa es que siento que mi relación con la televisión cuando empezó a crecer, que yo creo nos pasó a todos los que nos gusta la televisión y queremos hablar de TV, es Los Soprano, pero mi relación no fue llegar a verlo como una película de autor o entrar en el mundo del autor relacionado con el cine, sino a mí lo que me pasa es que sentí que estaba volviendo al mundo de la literatura; es decir que yo estaba volviendo al autor, pero al autor que construye personajes densos, llevados en el tiempo, que crecen contigo, que se convierten en tus enemigos, en tus amigos directos, como lo puede hacer llegar la literatura, como funcionaba la literatura del siglo XIX; es decir, casi todos los autores del siglo XIX: los rusos, los franceses, todos entregaban sus grandes novelas, como La guerra y la paz, o como Gogol y Balzac entregaban sus novelas por capítulos.

SL – Y ¿sabes que es lo que pasa? También a la inversa, que escritores más contemporáneos, creo que construyen sus relatos como en imágenes con referencias al cine y la televisión y que las trasladan a la literatura, como puede ser Murakami. Que recién lo leí y haz de cuenta que estaba leyendo una película de lso Wachowski.

ED – Exacto.

SL – Construyen la crónica o la narrativa a través de imágenes visuales.

ED – El caso es que a nivel narrativo, yo siento que la tele siempre lo ha tenido, la telenovela es eso. Siempre he tenido una relación con la televisión muy marcada. Crecí con la televisión más que con cualquier otra cosa, yo no tenía unos papás que me prohibieran ver televisión, yo crecí con la TV, yo vi todo Magnum, Los Magníficos, yo vi todo lo que se podía ver en televisión y para mí el mundo del cine era otra cosa. Y ahora la TV se volvió muy buena, muy exquisita, y siento que es por esa cosa narrativa de replicar a los grandes escritores, que anteriormente se metían y desarrollaban personajes hasta las últimas consecuencias, que eso es The Wire, que al final no es cine de autor, y cinematográficamente no es interesante, no lo tiene que ser porque entonces sería un artificio falso que nos llevaría a otra cosa. Lo importante de The Wire son los personajes, los arcos de los personajes, cómo crecen en el tiempo. No sé cuánto duró The Wire, cinco o seis años, y cómo en esos años Bubles (personaje de la serie) va de un punto al otro.

SL – Si te fijas, hubo una tendencia a partir de principios del 2000, que empezaron a salir series como 24 o Lost, que son series que no te puedes perder un solo capítulo, a diferencia de series como El crucero del amor, que si no veías uno o dos capítulos no pasaba nada porque eran series por episodio.

ED – Lo que pasa es que cambió la manera de ver televisión, porque ya no se ve en horario. En la televisión de ahora ves algo y te echas tres o cuatro capítulos de una. Es más, ahorita me está pasando que me cuesta trabajo seguir Breaking Bad, porque la estoy siguiendo según va saliendo el capítulo semana a semana y me cuesta más trabajo verla. Me quedo picado, me siento molesto. Es como si te dan un libro y solo puedes leer un capítulo o ciertas páginas una vez a la semana, y esa es la relación con las series. Yo no vi The Wire cuando salió, la vi tiempo después de volver de un trabajo que hice en China y la compré pirata en Shanghái y me la eché en tres semanas, fumando marihuana y viendo la pinche serie sin salir de la casa, en una cosa… en un acto medio desesperado.

SL – Sí, yo también vi 24 en 24 horas la primera temporada, tras haber cortado con una novia, y estaba en una depre total y fue un acto de total evasión y me refugié por 24 horas seguidas en la serie, jajajaja.

ED – La relación que yo encuentro con el cine y la televisión es el interés de los grandes productores por desarrollar historias de esa manera. El riego que toman los productores de TV es mucho más grande que el que toman los productores de cine, porque si te fijas la cartelera es de superhéroes y de ahí casi no hay nada más.

SL – Leí el otro día en la Vanity Fair un artículo sobre David Chase (productor de Los Soprano) que decía que él siempre se sintió como un vendido por hacer TV y no cine, y ni siquiera con el éxito de Los Soprano se sentía reivindicado, porque él quería dirigir cine.

ED – Y sucedió todo lo contrario: cambió la historia de la televisión y cambió la forma en que se entiende la televisión. Y he leído varios artículos que hablan de cómo la TV está proponiendo temas más interesantes que el mismo cine, y que grandes directores de cine están ya en la televisión dirigiendo capítulos. Es más, hay una serie en producción en donde Salman Rushdie (escritor de Los versos satánicos) está escribiendo la idea original, y es un proceso de hacer las grandes historias y estas ya están en la televisión.

SL – No se llamará su serie Buddha you fat bastard, ¿verdad? Jajajajajajaja.

ED – Puede ser, pero estás hablando ya de un escritor muy importante. Pero no creo que sea una competencia, es simplemente que la televisión encontró un nicho narrativo y eso me parece importantísimo. De las cosas que yo vi que cambiaron mi vida fue Twin Peaks, ver eso en TV en Colombia en los 90 sí fue cosa seria, y yo creo que la programadora no sabía ni qué había comprado, porque de hecho los últimos dos capítulos ya no los presentaron por quejas de censura, y nunca más salieron. Yo los vi años después, cuando la conseguí en DVD.

SL – ¿Y alguna otra serie que te tenga atrapado?

ED – A mí me parece que lo mejor que sucedió el año pasado en términos de TV fue el primer capítulo de The Walking Dead tercera temporada, que es una obra maestra, lo vi tres veces. Y que aquí, y es lo que te decía, la televisión tiene una narrativa distinta, porque termina la segunda temporada y seis meses después empieza la nueva, pero cuando tú retomas la serie los personajes también llevan seis meses viviendo en el bosque, y juegan también con el tiempo y nos retoman y es como si nunca nos hubiéramos dejado de ver. Está tan bien marcada la narrativa que no me tienes que explicar nada, los personajes siguen siendo tus amigos de siempre, solo no los viste seis meses, pero siguieron con sus vidas en ese periodo y el capítulo está resuelto de la mejor manera porque durante 30 minutos no hay un solo diálogo y no se necesita. Y lo otro que pasó en la TV, importante para mí, es el regreso a la comedia de Louis CK y la tercera temporada es una obra maestra.

SL – Yo estoy viendo dos series nuevas: una de Ray Donavon, muy buena. Está construyendo personajes profundos, en especial el de un exconvicto interpretado por John Voight, que está fenomenal. La segunda es una nueva serie de policías que se llama Low Winter Sun, que ahí va y creo puede ser de las buenas.

ED – ¿Sabes qué más vi que me gustó mucho? La de Sherlock Holmes que hicieron en la BBC, sana diversión, muy bien hecha.

SL – ¿Y tú de qué harías una serie de TV?

ED – Me encantaría hacer, que de hecho acabo de presentar el argumento para un concurso del Baja Film Fest… no lo presentamos como serie de televisión, pero ya en el camino, creo que puede ser una muy buena serie, y es una historia con tintes de thriller y satánicos, en las altas esferas del poder mexicano. Tres familias que están entrelazadas, de tres o cuatro generaciones, y que por un error de uno de ellos todo se empieza a desmoronar, con tintes masónicos y con todos los elementos que se le pueden dar al terror psicológico más una gran burla a la clase alta mexicana y a la clase poderosa…

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