ÁNDRES AGUIRRE

Para Andrés, el hombre Rueda, la vida no se está quieta; transcurre como una fiesta cirquera donde el movimiento es el gran protagonista. En el diálogo y en su existencia, la pausa sólo se entiende como antesala de futuras explosiones.

¿Actualmente en dónde vives y qué haces? Ahora vivo en Turín (Torino) Italia, en el norte, muy cerquita de Francia. Vivo en una casa muy bonita, donde tenemos una comunidad, y hacemos proyectos culturales y sociales. Vine a estudiar teatro físico, el teatro del cuerpo. No hay muchas escuelas en esta rama del teatro, pero aquí en Torino, hay una muy bonita que se llama Atelier Teatro Físico, de Philip Radice. También estoy trabajando en espectáculos de calle, circo y teatro.

¿Cómo defines lo que haces? Yo creo que es un capricho. Un capricho en el que existe el circo, el teatro, el clown, el mimo, la danza, la música, etcétera. Es difícil definir, es circo-teatro, es circo contemporáneo. Yo pienso que si lo defino, me cierro. Lo dejaría en que lo que hago es divertirme, aprender y compartir.

¿Nos puedes explicar qué es el teatro físico? Para mí, teatro físico es una rama del teatro donde lo importante es el lenguaje corporal, la narración física; donde el texto es solamente una consecuencia.

¿Qué habilidades se requieren para practicarlo? El teatro físico implica el reconocimiento de la verdad. La primera habilidad que encuentro necesaria en este tipo de teatro es escuchar, observar el mundo, la gente, las situaciones; poner atención a cómo camina el jefe, cómo camina el mesero, cómo se enoja el granjero y cómo ríe la secretaria. Básicamente se necesita observar comportamientos.

¿A qué compañías has pertenecido en Guadalajara? He pasado por muchas compañías, unas de circo y otras de teatro. Pero así como pertenecer, sólo a una, Cabaret Capricho (mi favorita). También tenemos una escuela de nuestra compañía que se llama La Maroma y una productora de espectáculos, la Cuarta. Trabajo mucho con Luna Morena, Cirko Alebrije, Bravisimmo, Tane’s Kreations, Dúo Pichón; con músicos como Pneumus, la Guanatos Brass Band.

Platícanos de Les Cabaret Capricho. Es un proyecto que se gestó en el corazón y cerebro de mi hermano César Omarcito, “Ensalada”. Comenzó como un capricho que él tenía, de sus ganas de ponerse en acción, de conocer gente bonita, de divertirse y jugar. Después, con mucho de su esfuerzo, se convirtió en el capricho de muchos, ahí entré yo. Hacíamos fiestas cada mes, con una temática –la revolución, la crisis, el pecado, etcétera–. Estas fiestas las teníamos en formato de cabaret, es decir, una variété: artistas de todo tipo, músicos, circo, danza, teatro, canto, etcétera. Estamos locos, somos muy felices. Actualmente tenemos una agenda bonita.

¿Cuáles son las dificultades a las que te has enfrentado en esta nueva etapa de tu vida viviendo en el extranjero? En primera instancia, el frío; no es que no me guste pero no estoy acostumbrado. La nieve me gusta, pero es más bonita en las fotos. Por otro lado, la economía; los europeos están pasando por un momento difícil que se resiente en las artes. También puede ser que se respire un alguito de racismo en la ciudad. Italia tiene muchos inmigrantes de todas partes, y como que no están muy contentos de eso. Y la dificultad “más dificultosa” de todas ha sido sacar mi permiso, mi visa… todo un proceso legal que aún ahora no termina.

¿Cuál es la pieza de teatro físico que más te gusta y por qué? Un espectáculo de la compañía C’art, llamado Matrimonio italiano, un espectáculo que dura una hora con quince minutos, aproximadamente ¡sin una sola palabra! Sólo dos personas, siempre en escena. Yo creo que me enamoré de su show porque me llegaron al mero corazón, me llevaron a experimentar junto con ellos un montón de sentimientos, me atraparon. Fue muy emocionante la manera en que me quede ahí, sentía que no respiraba… ya los quiero ver otra vez.

Cuéntanos una anécdota de algo que haya pasado en alguna de tus presentaciones. Hay muchas muy buenas. Con la familia de Cabaret, cada show es una anécdota, siempre me impresiona mucho cómo, sin palabras, nos conectamos como con antenitas, y con una sola mirada: uno, dos, tres y ¡puuum! hacemos lo que pensamos; se nos ocurre en un momento, sin antes planear.

De lo mejor que me ha pasado fue una vez que organizamos un festival de circo, al cual vinieron cuarenta artistas. Imagínate cuidar una semana a ¡cuarenta artistas! llevarlos a comer, a dormir, a dar clase, a la fiesta y a donde se les ocurriera. Fue una semana muy loca. Cabaret era todo el staff, y el último día tuvimos una presentación. Sólo tuvimos diez minutos para prepararnos, sin ensayos, sin pruebas, sin energía. Vestidos y maquillados, nos vimos a los ojos y nos abrazamos ¡Pfffff!, los pelos de punta!… se llenó todo de energía. Como siempre, mi hermano César dijo unas palabras que me hicieron sentir mariposas en el estómago, directas al corazón. Nos llenaron de buena vibra y de ganas.

Después todo en silencio, luces fuera, telón cerrado, teatro lleno y, de repente, se escuchan las poleas del telón abriéndose, la tela arrastrándose en el escenario, pummm…¡Adrenalina! Dimos el show con todo lo nuestro, bien entregados. Todo funcionó. Y claro, ese aplauso de todos los artistas que ni sabían que nosotros hacíamos circo, que nos veían como choferes nada más… ¡la cara de todos! De pronto llega una persona con una sonrisa muy grande y nos dice: ¨Son unos verdaderos estúpidos¨. Nos abrazó muy fuerte. En ese momento me di cuenta que estaba en el camino correcto.

¿A quién admiras? Admiro a todo aquel que se anima a hacer lo que le gusta y a reconocer lo que no le gusta, admiro la verdad. Soy fan de Ensalada, como siempre lo menciono. César Omar Barrios… lo admiro porque propone, crea, hace, inventa, comparte, juega ¡y es muy muy tonto!

¿Qué te apasiona? Ájalas… me apasiona viajar, jugar. Me apasiona la velocidad y la altura ¡y las dos juntas mejor! Me apasiona la gente, y aprender a aprender. Soy fanático de las bicicletas, me apasiona ir muy rápido en ellas; la música; escucharla, bailarla y soñarla. Y, sobre todo, los dulces. No… ¡los postres! ¡Uy!

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre? ¡Jugar! Me meto a tocar el acordeón, a rodar, o quizás a inventar algo nuevo, lo que sea. En mi tiempo libre, ir con mis amigos e ir a los mercados de cosas usadas.

¿Cuáles son tus planes a futuro? Quiero terminar la escuela y crear un espectáculo solo; un monólogo, un espectáculo multidisciplinario. En el futuro quisiera seguir estudiando, y también me gustaría vivir en México, regresar a Guadalajara, y seguir viajando… vivir bien, comer rico ¡y trabajar!

¿Cómo es un día en tu vida? Ahora muy chiquito. Alarma, abro los ojos, preparo un café, un rico desayuno, y me asomo por el balcón a ver las montañas. Después bajo, una platicadita con don Vito y Vincenzo, que siempre están a las ocho de la mañana en el portón platicando y tomando café. Bicicleta, mucha velocidad y edificios. Voy a la panadería, por mi postre y un pan. Teatro, música, danza, acrobacia, etcétera. Hora de la comida, en la cocina de la escuela caliento mi comida, y comemos todos; después el postre y más escuela, tip tap. Improvisación, dicción, después salgo, bicicleta, casa, comunidad. Cenamos todos juntos con los vecinos que habitan en el edificio. Después una buena plática con mi hermano Tommaso y Van, que prácticamente son mis hermanos mayores acá ¡y a dormir!

En algunos medios te han llamado “el hombre rueda” por tu habilidad de usar la rueda en la que te balanceas ¿Qué piensas de esto? ¡Ah sí! Me comparan mucho con la pintura de Da Vinci, Vitruvian Man, y también me dicen hombre moneda. A veces al caminar por la calle escucho gritos que dicen: “Moneditaaaaa, Monediitaaaaa!” Yo sólo sonrío. Me gusta, me anima y me empuja a seguir aprendiendo, a seguir investigando, aunque me caiga y me vuelva a subir.

Todo esto que he aprendido no ha sido gracias a mí (bueno, en parte sí), pero simplemente tengo gente especial en torno. Si no fuera por estas personas, quién sabe… jaja. Le agradezco con todo el corazón a mis jefes, a mis papás que ¡tsss! son la mera onda. A mis hermanos Mony, Gabo y Diego. En especial también a quien me inspira más y me trajo a esto: César Omar Barrios, Ensaladita. A Annita Cetti, a Tomm y Vane ¡y a todos de Cabaret! Y bueno, ya le paro porque siempre hay mucho que agradecer, y de eso uno no termina… Aprendí que cuando me divierto, ustedes también se divierten.

Si quieres más información visita:
www.cabaretcapricho.tK

www.myspace.com/cabaretcapricho

www.cabaretcapricho.blogspot.com

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