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Cassandra de la Vega: circo, maroma y trabajo

cassandra de la vegaCassandra de la Vega es la mujer que se creó su propia fortuna para ganar el reconocido lugar que tiene hoy en la Industria de la moda en México. A sus veintinueve años de edad se le reconoce como uno de los referentes a observar. Originaria de la ciudad de Guadalajara, con formación en diseño de moda y profesión en consultoría de imagen y blogging, ella es un ejemplo que desmiente el tabú de que para estar en ese medio, se requiere de una gran dosis de buena suerte. Ella sabe que se requiere de mucho trabajo, esfuerzo y sacrificio. Tras su historia hay mucho más allá que outfits de moda: hay altibajos, días de gloria y momentos difíciles de personas reales.

Su carrera inicia a los dieciséis años de edad, cuando se encuentra frente a frente con una vestuarista de comerciales de televisión. Cassandra de manera proactiva le ofrece su tiempo para asistirla y así aprende de esta atractiva actividad. Comienza desde abajo: ella planchaba y era la asistente de la asistente, y poco a poco se ganó más actividades hasta convertirse en la primera asistente. Cuando llegó la hora de la Universidad, simultáneamente se adentró en el mundo editorial como la stylist y productora de portadas de una revista. Después de esa etapa, el rumbo de su historia se asemeja a un famoso dicho, que los capítulos de su vida redefinen como “circo, maroma y trabajo”.

DSC_9419Circo
Un día se enteró de que Le Cirque du Soliel haría una gira por México y estaba reclutando vestuaristas. Cassandra hizo llegar su solicitud de empleo, para afortunadamente ser seleccionada como parte del equipo: “Fue una experiencia increíble, esta era una verdadera familia, y era como una familia de gitanos. Aprendí mucho, y el currículum que esa experiencia me dio no se iguala con nada que hubiera podido hacer en otro trabajo.”

DSC_0094Maroma
Después de la licenciatura, con pocos recursos, Cassandra emprende un viaje a Nueva York, en donde se certificó en el Fashion Institute of Technology en tres especialidades: Image Consultant, Fashion Stylist y Costume Designer. Su expertise como vestuarista atrapó la atención de una de sus maestras, quien le ofreció trabajar para ella. Sin saberlo, Cassandra se unió al equipo de una de las mujeres con mayor participación en la semana de la moda en Nueva York, abriéndole la puerta como staff en los backstages de las pasarelas de Carolina Herrera, Óscar de la Renta, Badgley Mischka y J. Mendel.

En Nueva York Cassandra, con sacrificio, mantuvo varios trabajos a la vez, pagó sus estudios y su manutención en la ciudad, y después de tres años de dormir poco y ganar sueldos de estudiante que le alcanzaban para pagar pasaje del metro y una existencia básica, un día el ritmo de vida le cobró lo que ella confiesa hubiera sido un precio muy alto y lamentable, pues detectaron un mioma en su matriz, que casi le hace perderla. Por este problema de salud se ve obligada a regresar a Guadalajara para ser operada: “Fue el resultado de mi carga de trabajo. A mis veinticinco años casi pierdo la matriz por la ambición de aprender al máximo, de crecer, de llegar alto. Me di cuenta de que quería comerme el mundo a mordidas, pero esa no era la manera: exponer mi salud.”

DSC_2788Trabajo
Así que Cassandra, durante la recuperación de la operación, se tomó un tiempo para definir qué era lo que realmente quería para su vida y su carrera. Gracias al acceso que tuvo en Nueva York a reconocidas firmas que le dieron un currículo muy robusto, comenzaron a llegar en México muchos proyectos importantes en donde era altamente reconocida por su experiencia. Como una formal consultora de imagen se adentra a producciones de manera independiente, y a la asesoría personal. Entre Guadalajara y la Ciudad de México, da inicio a la era de su propia empresa, afirmándose dentro de la industria como una apasionada consultora que realmente comprende la arquitectura del cuerpo humano.

En este proceso el mundo comienza a digitalizarse y el término blogger sale a la luz, y con grandes deseos de compartir todo su conocimiento lanza su blog Gipsy Wings (nombre inspirado en aquella familia gitana con la que inició su carrera), sitio que con el tiempo se convierte en cassandradelavega.com, el espacio donde cuenta las historias que vive en sus aventuras backstage, y además comparte su conocimiento en tendencias e imagen. A pesar de que hoy es una celebridad en las redes sociales, ella sigue siendo la mujer de la blanca y grande sonrisa, con una personalidad que hipnotiza por su determinación y entrega total a su trabajo.

Cassandra sigue regresando a Nueva York, el lugar al que se refiere como su segundo hogar, y sigue regresando a trabajar, solo que cambió las bambalinas por el front row, pues como ella define su profesión, es el vínculo entre una marca y el consumidor. Gracias al esfuerzo de cada día, desde la época en que aquella vestuarista le abrió las puertas, y al apoyo de su asistente Mayte, quien ha jugado un papel crucial en la consolidación de su carrera, Cassandra nos da el ejemplo de que con libertad de probar y equivocarse, se puede volar alto. Ella mantiene en su mente: “Nada que valga la pena se construye en un día. Elegí un trabajo en el que hay que esforzarse mucho y tener paciencia; de cualquier manera en todo lo que me propongo hacer, yo sé que the sky is the limit.”

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