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CUANDO LO TERRENAL SE ESPIRITUALIZA: EL ESPACIO KURIMANZUTTO

2008 fue un año importante para la industria del arte en México, específicamente para el arte contemporáneo. Algunos años atrás, en 1999, dos apasionados y visionarios del arte, José Kuri y Mónica Manzutto, habían creado una galería itinerante, pero en realidad su verdadero sueño era un espacio de arte fijo y comercial, a la altura de los mejores del mundo, que después de años de búsqueda, finalmente se pudo conseguir. Ubicaron un galerón industrial, una ex-maderería de casi mil metros cuadrados en la colonia San Miguel Chapultepec y, bajo la batuta del arquitecto Alberto Kalach, materializaron un espacio único: la Galería Kurimanzutto, un sitio que se autodefine como “un lugar de exhibición que se trata de espacio y de luz”. Bajo esta visión arquitectónica primigenia, Kalach ideó este territorio para el arte.

KM Rebollar Nave Fuera Frente-Michel Zabé

Este lugar incorpora lo más orgánico de la expresión artística: es un auténtico espacio perenne que logra una fusión casi perfecta entre la naturaleza y la creación humana. Mucha luz, interconexión, concreto, madera, jardines; una orquestación magistral para favorecer el deleite y recibir las obras artísticas que ahí se exhiben como si fueran piezas de altar. Kurimanzutto es hoy no solo una de las galerías más grandes de México, sino una de las más reconocidas del mundo. En la arquitectura de esta galería hay tanta simplicidad como grandeza, hay tanto misterio como transparencia.

 

Kurimanzutto es más que una galería, es un concepto, es un espacio para exhibir, para trabajar, para estudiar; en resumen, para acercar a las personas al conocimiento y el consumo del arte. Hoy por hoy, se puede decir que no hay ninguna otra galería en nuestro país que llame tanto la atención internacional como lo hace Kurimanzutto, hasta el punto de haber sido uno de los proyectos independientes presentados en la XIII Bienal de Arquitectura de Venecia, apenas el año pasado.

Sin duda alguna, la visión de Mónica y José, estudiada, planeada y finalmente construida en un edificio extraordinario, e incluyendo a lo largo de todos estos años a artistas nacionales e internacionales valiosos, ha logrado permear en el ecosistema artístico comercial de México y posicionar Kurimanzutto como una piedra de toque en el aún precario mapa de la industria del arte en el país; no solamente a partir de la compra-venta de obras de arte, sino sobre todo a través de la divulgación del arte contemporáneo como una forma de vida.

KM Rebollar Escalera-Michel Zabé

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