C20web_TheWorld

El conocimiento local

Con el avance de la tecnología, se ha podido observar un cambio radical en los hábitos modernos: los negocios, las comunicaciones, la forma de establecer contacto con otros, los pasatiempos… En general, se puede observar cómo gran parte de la actividad humana ha sufrido importantes transformaciones. En lo tocante a viajes, lo común es que una persona organice un viaje buscando hoteles y haciendo reservaciones, para tener un lugar de descanso garantizado en los lugares a visitar.

ILUSTRACIÓN CREAM MOTOKOUna variante utilizada por los viajeros puede identificarse en los albergues, en donde uno convive de manera muy directa con otras personas. Esto sin duda enriquece la experiencia del viaje, facilita que se compartan anécdotas con otros, e incluso permite encontrar acompañantes para la travesía, algo que las redes sociales han fomentado. De manera paralela, la creación de sitios de opiniones como Tripadvisor, nos han ayudado a seleccionar el tipo de lugares y servicios más adecuados, con base en las experiencias de otros viajeros.

Con todo esto, siempre falta un elemento que da un valor agregado al viaje: el conocimiento local. La forma ideal para conocer un lugar nuevo se da con ayuda de un lugareño que guíe la exploración de un nuevo destino. Esto generalmente resulta difícil, sobre todo cuando los viajes son cortos. Pero la tecnología ha creado alternativas para esto también. Sitios como Airbnb y House Exchange permiten a los viajeros tener una experiencia nueva y diferente:

Con Airbnb se puede establecer contacto con personas en más de 190 ciudades del mundo, en donde es posible rentar propiedades. Las ventajas son muchas: desde llegar a casa de un lugareño y recurrir a él como guía de viaje, hasta tener la oportunidad de alojarse en lugares exóticos y únicos en el mundo. No por nada uno de los lemas de esta empresa es “Te quitamos el miedo a dejar a extraños entrar a tu casa”. Puede parecer complicado y hasta peligroso; sin embargo, la persona que ofrece el hospedaje tiene la posibilidad de aceptar o rechazar a un probable viajero, con base en su perfil en el propio sitio de Airbnb. Por otro lado, los pagos se realizan con anticipación y con tarjeta, por lo que desaparece el riesgo relacionado con el factor económico.

Servicios como House Exchange contactan a personas en diferentes lugares del mundo, dispuestas a intercambiar su casa con alguien más, en destinos diversos. Cada parte define los permisos con respecto al uso de sus propiedades e incluso se puede plantear el intercambio de vehículos. ¡Cuántas veces uno viaja y deja su casa vacía, solo generando gastos! Claro que en todo momento la empresa intermediaria echa mano de los datos de ambas, con lo que se busca minimizar riesgos.

Puede parecer extraño pensar en viajar hospedándose en casas de gente desconocida, permitir la entrada a extraños en la propia residencia, pero este tipo de acuerdos reduce o elimina los costos relacionados con los viajes, agrega el sabor local, y abre las puertas a una nueva forma de viajar. En el contexto actual, el contacto con personas de otras razas y culturas puede ayudar al entendimiento entre la sociedad humana, y con ello reducir el recelo social y cultural que existe entre los pu

¿Te gustó esta publicación? Compártela con tus amigos:

Deja un comentario