ELY GUERRA

Fuimos al DF a platicar con Ely Guerra. Una mujer muy talentosa que guarda buenos recuerdos de la época en la que vivió en Guadalajara. Nos contó de sus planes próximos, de su pasión por la cocina y la perfumería.

¿Qué significa Guadalajara para ti?
Es la ciudad en donde vive mi familia, en donde nacieron mis hermanas, donde mi papá fue campeón de fútbol por primera vez como director técnico. La ciudad que me ha retado de la manera más agresiva. Una ciudad que no me aceptó en un principio. A pesar de que mencionen mucho que yo soy tapatía, yo soy regia, yo nací en Monterrey. Cuando Guadalajara vio nacer mi carrera artística fue confrontante. Fue muy agradable la primera vez que yo tuve un lugar lleno con fans tapatíos amorosos cantando todas mis canciones, pero eso ocurrió después de como diez años de carrera. Para mí es una ciudad fantástica, que me brindó momentos de adolescencia en donde yo tomé la decisión de ser una profesional en el campo de la música. Cada vez que vuelvo, me siento triunfante porque lo siento «de a de veras». Esta ciudad y su gente me otorgaron la aceptación y la credibilidad después de mucho tiempo; entonces esta sensación de triunfo es muy agradable.

Mi mejor momento es cuando me siento a la mesa. Es una ciudad generosa en su mesa, cocinan fantástico, es un símbolo de unión familiar. Guadalajara en muchos sentidos es un paréntesis importante de mi vida. Me encanta comer, es prioridad para mí, ir y entrarle a todo lo que ustedes tienen en sus mesas todos los días, yo no lo tengo. Siempre he adorado la forma en que comen. Obviamente lo que más adoro (¡y que mi familia lo sepa!) es estar entre ellos. Disfruto de mi familia muy poco porque viajo constantemente, pero debo decir que, volver a casa en donde mi mamá tiene una muy buena panela esperando, donde hay buenas salsas en su refrigerador, donde hay manera de ir por una ahogada, por un menudo, es símbolo de calor familiar. Es donde yo aprendí del buen comer.

¿Tienes buenos amigos en Guadalajara?
Sí tengo grandiosos amigos. A Julia y Renata, las adoro. Cuento con amigos que nunca veo, pero Charlie de la Torre, manager de Alejandro Fernández es gran amigo mío, aunque no nos vemos, es para mí alguien muy especial. Mis primos, mi familia, como los veo poco se convierten en amigos. Mis hermanas, mi papá, mi cuñado son grandes amigos. Tengo la fortuna de encontrar en mi familia a grandes amigos que me consienten y me consideran. Guadalajara es mi tierra familiar.

Julia y Renata te visten siempre.¿Qué representan para ti?
Son dos mujeres muy importantes en mi vida porque me han sofisticado. Me han ayudado a ser mucho más especial de lo que yo pudiera haber imaginado. Ellas son dos colegas que pareciera que hacen un trabajo muy superficial para mí, se han dedicado a construir un personaje desde una perspectiva de moda. Sin embargo, mi relación con ellas es absolutamente profunda, parte desde hace más de una década. Son mujeres que han construido, igual que yo, mi personaje; han estado a la par. Este personaje que, de alguna manera me identifica con un público, ha sido gracias a ellas. Tenemos una amistad increíble que se ve reflejada en mi personalidad.

¿Cuándo supiste que querías dedicarte a la música?
Desde muy niña comencé a escribir canciones, pero ocurrió en mi adolescencia cuando me ofrecieron mi primer trabajo. Siento que eso definió mucho mi sentir en la música. En mi familia no ha existido nadie que viva de la música. Ha sido un camino solitario de explorar y por supuesto tomar decisiones ha sido la parte más delicada e importante. He tenido la fortuna de contar con el apoyo de mi familia en estos momentos tan sutiles, en los que un deseo se transforma en tu trabajo, en tu fuente económica y espiritual, y en todos los sentidos en tu estilo de vida.

¿Con quién has compartido escenario?
He tenido la fortuna de colaborar con diferentes colegas increíbles a quienes admiro y respeto, a lo largo de 18 años de carrera. Cuando empiezas, es por suerte que hagas ciertas colaboraciones, y luego va ocurriendo que por tu credibilidad te llaman o te invitan. Hay diferentes maneras de colaborar en un escenario, para mí ha sido acompañando a alguien con su música, como en el caso de La Ley. Con el caso de Kinky, me invitaron a su disco y después nos subimos en el escenario. He participado con Pepe Aguilar, Armando Manzanero, Juan Gabriel, Jared Leto de 30 Seconds to Mars, Panteón Rococó, Celso Piña, Los Tigres del Norte, Gustavo Cerati, Fito Páez. En unas giras este verano estuve alternando con Calle 13 y Julieta Venegas. Un día me invitó Café Tacuba y en esta presentación tuve la oportunidad de colaborar con Álvaro Enríquez de Los Tres. Con Javiera Parra, Erika García, mmm… hay como colaboraciones importantes que hice con Control Machete. Por otro lado Sting vino a dar unos conciertos y estuvimos participando con él. Cuando fui a Cuba le abrí al Maestro Vicente Garrido. Hace poco estuve en Bellas Artes colaborando en un proyecto con Saramago, en donde habíamos dos cantantes y una era popular (yo) y la otra era la gran soprano Lourdes Ambríz. Con Mono Blanco, los soneros veracruzanos, y hay infinidad de colegas rockanroleros como Molotov, Los Bunkers, Zoe, Aterciopelados y Cuca.

¿En qué países te gustaría tocar?
Me gustaría ir a Asia. He estado en algunos lugares como visitante, pero nunca he tenido la oportunidad de compartir mi música. Por lo general, existe gente en el extranjero que nos escucha y nos ve, nos dice: “es que tú deberías de ir a Japón, a China a Indonesia”, y uno se queda pensando ¡pues sí!… pero llegar hasta allá es complicado. Al menos para nosotros, ha sido el plan de acuerdo a la geografía, hemos empezado en México, luego Estados Unidos y Sudamérica. He visitado país por país. He estado en Cuba, en Europa. Ha sido un trayecto muy agradable y tengo el deseo profundo de un día alcanzar tierras asiáticas.

¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
En realidad en mi tiempo libre disfruto de mi casa, es un lugar muy agradable que me permite ser creativa. Me gusta hacer perfumes y para eso se requiere cierta tranquilidad emocional. Combinar los aromas precisa de tiempo en calma. Cocinar, invitar a los amigos; como que cocinar para uno mismo tiene onda de vez en cuando, pero tiene mucho más onda estar entre amigos. En este afán de la cocina, las bebidas son importantes. Me gusta un buen tequila, un buen mezcal, un buen vino. Tener tiempo para ir a explorar los supermercados y las vinaterías. Todo este scouting gourmet siempre es fantástico cuando tengo tiempo libre.

Odio el shopping como en un estándar femenino en la que les gusta sentir esta adrenalina de gastar dinero. Yo no tengo esa parte tan desarrollada, pero admito que si me llevas a un mercado o a viajar a un pueblo cercano de México, de repente agarrar la camioneta e ir a manejar por carreteras, llegar y meterte a un mercado y comprar cosas, lo básico de ahí, para mí es fascinante. En líneas generales: entre ser un ermitaño y salir a la calle para buscar cosas de perfumería, materia prima. Me gusta el research, entonces gasto mi tiempo libre en esta situación personal de buscar información. Y después gasto mis momentos libres en hacer realidad estas circunstancias para tener materia prima de todo tipo, ingredientes en mi casa.

¿Cuando viajas qué te gusta llevar contigo?
Normalmente llevo lo necesario, porque cuando viajo por cuestiones de trabajo, mi maleta va dividida entre la ropa que uso para ir cómodo y la ropa de escenario. Como somos roqueros, llevamos mucho equipo, exceso de equipaje y todo eso, yo no tengo el lujo de llevar una maleta grande. Nunca he podido llevar lo que realmente me gustaría. Siempre dejo un espacio libre para cargar lo que más me gusta de los lugares que visito. Acostumbro comprar cucharones de madera, me fascinan. Cosas de cocina, esencias, especias extrañas y esas cosas.

¿Tienes amigos dentro de la escena musical?
Sí, tengo grandes amigos, pero soy ermitaña, acostumbro mi soledad como un hábito. Creo que, a través de todas estas colaboraciones y todos estos años de estar rolando, uno tiene a sus amigos en el trabajo. Puedo decir que en la distancia nos encontramos, nos escribimos, nos saludamos. Cuando andan en México, normalmente aterrizan aquí en mí casa. Les cocino, platicamos, y es muy agradable sentir que en mi trabajo no solamente quedan estas colaboraciones como algo profesional, sino que hay un lado humano lleno de amistad y de calor. Ahora recuerdo grandes cenas y grandes comidas que nos aventamos y después se tornaron en bohemiadas con los Molotov o con Jared Leto, con los Control Machete, con los Kinky obviamente. No obstante, hay gente de la farándula que no son los artistas sino los managers como Juan de Dios, Barbie Mondragón, mis colegas Ileana Gordillo, Mónica Frías. Al final, hay una línea muy delgada que permite que seamos humanos y querernos como somos. Yo trabajo con muchas mujeres, entre ellas Polin, una de mis mejores amigas. Trabajamos juntas, pero también disfrutamos.

¿Cómo te han ayudado las redes sociales en tu carrera?
Han sido de gran utilidad, yo vengo de la vieja escuela, es decir yo firmé un contrato hace veinte años cuando la industria era otra cosa. No existía toda esta facultad de dirigirte a tus fans de manera tan personal. Este gran cambio ha sido muy útil, pero sobre todo muy divertido. Nosotros hacemos música que nos llena, la música que debemos hacer. No estoy muy preocupada por la fórmula para acercarme a la gente, sino más bien por lo que yo quiero decir y expresar. Eso hace muy auténtica la relación con mis fans. Ha sido un medio fantástico para estar en contacto con los fans que realmente nos siguen por amor a la música. Las redes sociales nos han brindando la grandiosa oportunidad de comercializar nuestra música.

¿Con quién sería tu máximo compartir escenario?
¡Híjole! No sé, he tenido la fortuna de convivir con gente increíble. A veces, yo aprecio mucho más esa modalidad que ir a exhibirnos. El último encuentro que tuve no fue precisamente en el escenario, pero sí cantamos, gozamos y fue para mí un honor. Hace poco me habló un amigo y me dijo que estaba en un bar del sur de la ciudad de México y Joaquín Sabina me quería ver, estaba también el maestro Gabriel García Márquez. Llegué al bar y fue como estar en el escenario con ellos dos. Nos aventamos unas canciones, lo disfruté bastante. Tomamos un par de tragos. Lo que trato de decir es que a veces el escenario es lo de menos, finalmente la convivencia con otros personajes que crean artísticamente un trabajo, a veces, se disfruta más en la intimidad, porque tienen mucha onda y es cuando uno más aprende.

¿Qué es Homey Company?
Hoy en día, después de cuatro años de trabajo arduo, Homey Company es el sello disquero que me representa, es la editora que guarda mi trabajo creativo como autora y compositora. Protege mis fórmulas y mis creaciones a nivel de perfumería y productos para la piel. También es una empresa culinaria en donde puedo hacer mis cosas de cocina. Pero, por sobre todas las cosas, representa la credibilidad del nuevo esfuerzo en conjunto de gente que somos profesionales en la música. No hablo solo de los músicos que integran mi banda, sino de la gente que me ayuda en las contrataciones, en la prensa, audio, iluminación, video, shows. En todas, están pequeñas cosas que me hacen ser profesional. Es una nueva visión de cómo debe ser el negocio de la música y de cómo debemos los músicos preocuparnos no solo por estar bien en la tarima, sino también en aquellas pequeñas cuestiones que incluyen la administración de un negocio.

Platícanos de Hombre Invisible
Es mi primer disco en un esfuerzo independiente. Yo siempre fui un producto independiente, aunque tenía el apoyo de disqueras transnacionales. El resultado del disco no es nada más por mi esfuerzo; ha sido el resultado de una carrera de 18 años en constante apoyo con gente profesional que ha creído en mi música. ¡Hombre Invisible es toda una celebración!

¿Tienes nuevos proyectos?
Estamos deseosos de cerrar nuestra gira en el Teatro Metropolitan el 09 de diciembre. Ahora mismo, estoy haciendo colaboraciones con Frank Quintero, un venezolano que me invitó a participar en una pieza para su nuevo disco. También estoy trabajando en la distancia, una colaboración con Sussie 4, y al mismo tiempo estoy haciendo una colaboración para el nuevo disco de Felipe Pérez Santiago. Próximamente vamos a hacer el anuncio de un nuevo disco versionado de Hombre Invisible hecho en Jazz, y para mí ésta es una absoluta novedad. He estado en el estudio metida grabando este trío poderoso que me complace mucho compartirlo.

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