Antoine Maume

La Americana

Siempre he dicho que un día me mudaré a la colonia Americana. Dentro de la Perla Tapatía es mi favorita por mucho; un área dónde se respira frescura, vida y juventud todo el tiempo.

El arbolado camellón de Chapultepec, ancho y con pisos de cuadros, banquetas de acero y jardineras de concreto llenas de plantas en sus extremos, en una tarde fresca con el viento soplando y las risas de los jóvenes que a diario lo llenan, es todo un oasis citadino.

Fachada ppal dia 01De noche me encanta también, con las múltiples opciones de qué hacer. Una caminadita romántica sobre la calle Libertad después de haber tomado un par de copas de tinto, con una cena deliciosa (quizás en Recco, el finísimo restaurante italiano, en una construcción elegante sobre esa calle casi llegando a Chapultepec). Una noche a gusto de música, compas y mezcales en El Rey. O hasta una divertídisima noche de fiesta y rumba con tus amigos, que te la pasas bar hopping hasta que el amanecer te sugiere coquetamente que es hora de irte a dormir un par de horas…

Mismo amanecer en el que varias panaderías y cafeterías locales empiezan a abrir sus puertas. Un sinfín de opciones, el aroma de pan recién salido del horno, risas de comadres juntándose a desayunar, desde chilaquiles en La Estación de Lulio hasta los deliciosos waffles y las crepas que están a la vuelta del mercadito Libertad: de tres quesos, jamón y champiñones con brie, o de plátano con nutella… Uff, la variedad es impactante. Quizás si no tienes tanta hambre, puedes pasar al mercado por un jugo de naranja recién exprimido o un par de tortillas recién hechas.

Puedes quedarte en la cama toda la mañana o podrías tomar tu bici para pasear mientras admiras a la colonia despertando, ir a clases de ballet o yoga, correr por las calles y el camellón, o si eres de los que prefiere hacer ejercicio en el gym, las ofertas también son varias. Los domingos, toda la mañana, se pone la Vía Recrecativa y el Centro se llena de tradiciones locales.

También se ponen mercados orgánicos y, sobre el camellón de Chapultepec, algunos bazares culturales en los que puedes encontrar artesanías, ropa bordada a mano o de diseños urbanos, música, libros de segunda mano y muchas chucherías más. Si tienes mascotas, estas serán felices pues casi todos los lugares del área son pet friendly.

Antoine MaumeEn la tarde puedes tomar el té en La Tetería, el cafecito en La Cafetería. Si quieres uno más gringo está Starbucks. Si además de un café quieres un buen libro, están Palíndromo y Gandhi, o para los expertos de la bebida con cafeína, que además son fans de la comida mexicana gourmet, existe Palreal. Si prefieres tomar cerveza está desde El Depósito hasta Black Sheep o Cervecería Buena Vida, donde además hay una exquisita pizza estilo Chicago. Hay también varios food trucks, taquerías y dogos callejeros, por si optas por comer en la calle o comprar algo en un puesto y saborearlo en una banca.

Los museos como Musa, las galerías de arte y diseño como Diéresis, te mantendrán bastante asombrado, y si eres un amante de la moda urbana sin duda estás en el lugar adecuado, con tantas boutiques de diseñadores emergentes y tiendas con fascinantes prendas de segunda mano.

Varias escuelas de gastronomía, arquitectura, moda, diseño, yoga y arte se encuentran en las mismas cuadras americanas, intercaladas con restaurantes y calles tan anchas como arboladas.

Antoine MaumeY qué decir de sus construcciones, todas con tanto que contar, un collage de distintos estilos arquitectónicos que te remontan cada uno a una época distinta. Casas un poco coloniales, otras muy mexicanas y otras muy afrancesadas, edificios de los 80 vecinos de otros minimalistas, unos casones totalmente abiertos, extendidos y llenos de vegetación al aire libre, mientras otras casas (las que más se acercan al Centro) son compactas y totalmente cerradas al público, pero con tanto adentro que descubrir…

Tantos lugares para vivir… como los increíbles lofts estilo Nueva York sobre Efraín González Luna, los depas modernos enfrente del mercadito Libertad, que tienen una contradictoria y elegante planta baja, o La Americana, la torre de ladrillos y piso de concreto que está por abrir sobre La Paz. Con construcciones como estas queda claro que la colonia Americana seguirá creciendo, pues están planeadas para brindar más seguridad y diseño.

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