C18web_ACV

La identidad de Abraham Cruzvillegas

_DSC1849 (1)Recibí un mensaje a mitad de un viernes. En él me explicaban que Abraham Cruzvillegas estaría en el MAZ y me decían que era una buena oportunidad para entrevistarlo. De inmediato contacté a mi editora, Jocely, y le comenté la propuesta. Obviamente, no tardó en decirme que sí. Así, casi como un bomberazo, pedí verlo al día siguiente a las 12 pm. Estaba muy emocionada porque, según yo, no hay nada más bonito que tener al artista frente a frente, intercambiar impresiones y hacer que una entrevista sea una plática fluida más que una serie de preguntas estructuradas. Me imaginé despertando temprano y alistándome para ir a hacer la entrevista con tan famoso personaje.

Yo, que soy una mujer con más o menos buena suerte, suelo confiar en los despertadores, así que ajusté el mío de manera que pudiera darme margen de respuesta ante cualquier eventualidad. La sorpresa llegó con la eventualidad: el despertador no sonó porque lo ajusté mal y no solo no me bañé, no desayuné y salí con la ropa sin planchar, sino que además imaginé la molestia del artista, al atravesar mi persona por semejante informalidad y, al mismo tiempo, veía cómo mi incipiente carrera de escritora se iba a la basura por tan absurdo acontecimiento. Para tranquilidad de mi alma torturada, me encontré con Abraham Cruzvillegas y no hubo recriminación alguna. No percibí ningún tipo de rencor. Incluso fue lo suficientemente amable y paciente para contarme las cosas que yo quería saber.

“Atopia” es una exposición abierta en el MAZ, del 14 de mayo al 5 de octubre de 2014. Las piezas de esta muestra son parte de la colección de arte Thyssen-Bornemisza, que incluye a diversos artistas latinoamericanos y de otras partes del mundo, entre ellos Abraham Cruzvillegas: “La colección Thyssen-Bornemisza tiene dos piezas mías. Trajeron una de Viena y yo estoy haciendo dos más aquí, con materiales que conseguí en las bodegas del museo. Son sobre todo materiales locales, materiales de demolición, de reciclaje, todo local, no traje nada, y eso es parte del eje de la exposición: la migración, el desplazamiento, los problemas fronterizos, pero no lo abordo de un modo literal.”

Los proyectos de Cruzvillegas son retratos de la identidad: “Hay elementos de la identidad que uno destruye, la educación, la religión, la ideología. Esto se hace para poder emanciparse de lo que uno es, y en ese sentido las obras que hago responden a esa necesidad. Los materiales de demolición hacen referencia a un proceso destructivo. Hay un edificio que fue destruido y ese material que sale de ahí sirve para construir algo nuevo. Me gusta el reto de poder construir con materiales que no conozco, que están en desuso, muertos. No hay una representación literal de nada.”

Cruzvillegas :A. Fray Tomás...“Autoconstrucción-Autodestrucción” es el nombre que el artista le da a esta serie de proyectos: “Autoconstrucción es una herramienta de reflexión sobre la identidad, pero de la identidad individual, personal, nunca desde una perspectiva colectiva, grupal o nacional. Lo nacional como concepto incluso me repele particularmente, porque encierra peligros muy radicales. Es un aprendizaje donde procuro entender quién soy. Intento que cada proyecto me lleve a aprender aspectos nuevos de mi propia identidad. Afortunadamente cada vez sé menos quién soy y eso abre más preguntas, me lleva a nuevas investigaciones, nuevos proyectos que no son una solución ni una respuesta, es más inquietud, más nerviosismo, más necesidad de entender.”

Las esculturas de Cruzvillegas están llenas de juegos de equilibrio y de balances proporcionados por los propios objetos, a los que el artista permite trazar su propio camino: son pedazos en una gran pieza. A partir de extrañas estructuras que en sí mismas no explican nada, Abraham permite que cada parte cuente su historia individual para formar parte de un todo inexistente y carente de lógica: es la formación de algo nuevo a partir de lo inservible.

Cruzvillegas_Boogie Woogie_Regen Projects_2012_Forrest_1El concepto aplasta la primera impresión y confronta al espectador al riesgo de entenderlo todo o no entender nada. La interpretación es libre y sin juicios, pero escasa de sentido, porque la idea de cada pieza responde a una expresión más profunda, la de la propia circunstancia superada por el esfuerzo humano, la identidad formada por hábitos y causas ajenas a nuestro control. Es la experiencia de vida, es la carencia, la necesidad, la urgencia, la autoconstrucción y la autodestrucción del ser individual.

¿Te gustó esta publicación? Compártela con tus amigos:

Deja un comentario