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López y François Bucher: la visión relativa del mundo

Durante el verano pasado, el maz albergó la exposición “El mundo fue plano, ahora es redondo y será un holograma”, que reunió piezas de unos veinte artistas internacionales, seleccionadas por los colombianos Lina López y François Bucher. El tema de la muestra: la manera en que ha cambiado la percepción humana en cuanto al tiempo y el espacio.

c28_artmaz_04El tiempo es relativo. Si eres niño y estás aburrido, la lentitud con la que transcurren las horas es insoportable. Si eres adulto y estás ocupado, el tiempo no te alcanza para nada, se va como si no existiera. Esta misma relatividad ha sido aplicada a las percepciones humanas sobre la realidad y el mundo. Los antiguos viajeros se encargaron de descubrir el mundo de manera que ahora podemos considerar históricos los hallazgos de tales aventureros. Ellos fueron revelando el mundo de manera que la humanidad tuvo que replantearse su pensamiento.

En una escena de la serie de Netflix Stranger Things, un profesor de física explica a un grupo de niños cómo la dimensión en la que vivimos es un trozo de la realidad. Habla de una dimensión alterna, algo que los científicos piensan se puede encontrar al abrir un portal. Esta visión es muy similar a las observaciones chamánicas inducidas por plantas sagradas. Los chamanes de todo el mundo coinciden sin ponerse de acuerdo. Nuestra realidad es una red, todo se conecta, todo respira y vive a través del movimiento y la energía. Nada es permanente, todo es mutable: el mundo primero era plano, luego fue redondo y un día…

c28_artmaz_01El mundo fue plano, ahora es redondo y será un holograma

La exposición curada por Lina y François está dividida en tres partes: el pasado, el presente y el futuro. El mundo plano es el pasado, es la mirada del hombre antiguo sobre todas las cosas, es la percepción, las ideas y los instrumentos que nos ayudaron a los hombres del presente a crear nuestra realidad. El presente es el nuestro: la deformación del mundo, el híbrido de una realidad orgánica y una realidad virtual, las redes extendidas a través de lo intangible, la modernidad entendida como una premisa vital. El futuro es holográfico. Es una realidad impalpable, lo que la transforma en algo inexistente, es ese lugar al que no sabemos cómo o cuándo vamos a llegar.

“Esta es una exhibición muy orgánica, fue lentamente reconociendo qué cosas podían caer dentro de la red y esto se dio a medida que nosotros deambulábamos por el mundo. No es lo mismo concebir un concepto como este desde una mesa que desde una concepción global, a través de experiencias personales que nos acercan a diferentes partes del mundo”, nos comenta François.

c28_artmaz_03Después de tres años de buscar y reconocer las obras y proyectos que transmitían el lenguaje que buscaban representar, François y Lina lograron concretar el proyecto curatorial que habían concebido. Ella nos cuenta: “La propuesta es muy seria, pero poética. Proponemos una visión acerca de cómo en este momento estamos en pleno proceso de mutación, a eso es a lo que llamaríamos holográfico. Lo holográfico es lo no local, es un espacio donde se excede el espacio y el tiempo.” Esta sencilla premisa nos hace reflexionar sobre la realidad desde un punto de vista diferente. Con tanta información a nuestro alcance, ¿cómo percibiremos el mundo en el futuro? Nadie lo sabe.

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