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Luis Gerardo Méndez, el paso constante

Para_forros Forros_12febCon treinta y dos años de edad (y más de doce de carrera), Luis Gerardo Méndez es, sin duda, un nombre clave si pensamos en el “renacimiento” de la industria del cine mexicano. No solo tiene uno de los perfiles más prolíficos de la actuación en nuestro país, es también una de las figuras jóvenes más reconocidas gracias a su participación en producciones de carácter sumamente diverso: sus personajes van de un adolescente obsesivo, anímico, patológicamente observador y con una extrema facilidad por las matemáticas, a un comediante lituano asentado en un circo de México a mediados de siglo XX. Teatro, cine, televisión o publicidad, el formato es lo menos relevante. Lo cierto es que su éxito no es ningún accidente: platicamos con él y nos dejó muy claro que sabe bien hacia dónde camina.

¿En qué proyectos estás concentrado actualmente?
Estoy filmando El club de los cuervos, es la primera serie producida por Netflix en español. Ha sido una locura muy disfrutable, además de actuar estoy produciendo con Gary Alazraki y Leonardo Zimbrón (productores de Nosotros los nobles). Es sin duda el proyecto que más me ha emocionado en mucho tiempo.

También empiezo el doblaje de la nueva cinta de DreamWorks: Home. Por fin mis treinta primos menores de diez podrán ver algo de lo que hago. La película se estrena a finales de marzo o principios de abril.

IMG_8353-1a¿Cuáles consideras los tres grandes parteaguas en tu carrera?
Sin duda Hoy no me puedo levantar, un musical que hice en 2006, que fue muy exitoso en México y España. Esta obra me abrió muchas puertas, fue una vitrina muy importante; además recuerdo esa etapa con mucho cariño, fue una temporada larga, año y medio; hice alrededor de 400 representaciones y el personaje era muy agradecido, un adicto a la heroína, en el Madrid de los 80, era un personaje con mucha carne. Además saqué mi rockstar frustrado.

El segundo sin duda fue Nosotros los nobles; es una película que me ha dado un montón, no solo por el fenómeno en taquilla o el reconocimiento de la prensa y del público: fue un proyecto en donde conocí gente muy querida, grandes amigos, amigos que ahora son mis socios (Gary, por ejemplo). Conocí a un equipo con el que sigo trabajando. Ahora es Netflix, luego viene una película con Fox, después ya veremos. Nos entendemos y tenemos ideas claras de hacia dónde queremos ir creativamente.

El tercero: El curioso incidente del perro a medianoche, fue mi primera obra en el Insurgentes, con un personaje de esos que llegan pocas veces, un chico que tiene síndrome de Asperger. La obra está basada en la novela homónima de Mark Haddon, fue best seller hace algunos años y se montó en Londres y ahora en Nueva York.
Estuvimos casi un año con llenos totales, sigo muy agradecido. Es una historia muy poderosa, y para mí es el personaje más complejo y la temporada más dura hasta ahora por su exigencia. También la experiencia más bonita, por el regalo de poder sumergirse en el universo del autismo siete u ocho veces a la semana.

¿Cuál te gustaría que fuera el siguiente?
El que estoy haciendo ahora.

¿Con qué actores y directores has disfrutado más trabajar?
Me gusta trabajar con directores que te hacen parte del proceso creativo; hay directores que te hacen sentir eso y te involucran. Cuando un director te hace socio de lo que hace, el proceso se vuelve más profundo y entrañable; como con Mauricio García Lozano, con quien he trabajado en teatro; Francisco Franco, Gary Alazraki, Jorge Fonz, con quien hice uno de mis primeros trabajos, gran director, e increíblemente amoroso. Cuando los directores tienen un acercamiento más amable con el actor yo funciono mucho mejor.

Me gusta trabajar con actores que están presentes —vivos— en el set y en el escenario, actores que están aquí y ahora. Me emocionan los actores peligrosos, con los que nunca sabes qué va a pasar, cada función hacen algo diferente; cada escena, cada toma te sorprenden con algo nuevo. Daniel Jiménez Cacho, con quien trabajo ahora en la serie, es un buen ejemplo. Cecilia Suárez, Alejandro Calva, Karla Souza… son actores que siempre están ahí presentes, retándote y sorprendiéndote; esos actores son por los que me gusta actuar.

IMG_8809-1¿Quiénes conformarían tu dream team en un proyecto cinematográfico?
Creo que ya se hizo ese dream team y no estuve presente: en Birdman de Alejandro González Iñárritu. Cuando la vi, solo pensaba: ¡¿por qué no estoy ahí, puta madre?! Ese, sin duda, es un ensamble al que me gustaría aspirar: la mancuerna de Alejandro con El Chivo, el cuadro de actores —Edward Norton, que me parece uno de los actores más potentes que tiene Hollywood, Emma Stone, etcétera—. Creo que toda esa película es perfecta. Hubiera matado por que hubiera un personaje de un asistente de dirección mexicano de 30 años, blanco y de pelo chino en el guion. Carajo.

¿Hay algún director mexicano con el que tengas muchas ganas de trabajar? ¿Por qué? ¿Y alguno extranjero?
Mexicanos, muchos: Iñárritu, Alfonso Cuarón, Alonso Ruizpalacios, Amat Escalante… es una lista larga, México es un país de mucho talento, sobre todo en cuanto a directores.

Extranjeros también tengo varios, pero ahora traigo en la cabeza a Damián Szifron (Relatos salvajes). Hace mucho tiempo que no salía del cine tan electrizado. Me parece un director brillante, logra un trabajo único con el actor, toma todas las decisiones inesperadas y se sale de todos los lugares comunes.

¿Hay algún personaje en particular que te gustaría interpretar?
El asistente de dirección mexicano de Birdman.

¿Cuál es tu lectura acerca de la situación actual del país?
Es bastante complejo. El país está pasando por una especie de pubertad, una adolescencia increíblemente dolorosa. Está pasando de ser un niño inocente e ingenuo, a ser un adulto que cuestiona, que exige, que se levanta; pero como toda adolescencia es dolorosa, traumática. Ojalá no sea tan larga. Como en toda crisis se puede ver luz al final del túnel. Es un momento de un chingo de reflexión, de tomar responsabilidad como ciudadanos, de despertar, exigir y, sobre todo, comprometernos. Somos una sociedad muy apática políticamente hablando. Ya lo dijo Platón: “el precio de desentenderse de la política, es ser gobernados por los peores hombres”, y creo que si volteamos para atrás y a los lados nos damos cuenta de que no estaba muy equivocado. Hay que estar alertas y presentes en la vida política, algunas instituciones no funcionan, es nuestra responsabilidad como ciudadanos exigir y confrontar; allí empieza el cambio. Se trata de llevar estos temas a la sobremesa. Me gusta pensar que cuando vaya a un restaurante en unos años, la gente hablará más de política y menos de la final de La voz. En este país se aprueban reformas los días que hay futbol, no es casualidad.

¿Qué te lleva, en tanto personaje público, a tomar una postura frente a las cosas que suceden en México?
Fueron muchas cosas: el ver todo lo que está sucediendo, hablar con amigos más politizados, los viajes, la gente que vas conociendo. Empecé a tener un poco más de conciencia. De pronto cuando eres actor y las cosas empiezan a funcionar, empiezas a tener mayor atención de los medios y de la gente, cada cosa que haces, lo que dices, cada tuit tiene un cierto impacto y hay gente que te sigue; inevitablemente uno empieza a sentir mayor responsabilidad de lo que dice y lo que comparte. Hoy me parece más importante compartir información que considero relevante, que tomarme una foto con mi desayuno o decirle al mundo que voy al gimnasio. Es un proceso, me gusta poner mi granito de arena, siento que podría hacer mucho más, pero ahora por tiempos de la serie y otras cosas, hago lo que puedo desde mi trinchera, involucrándome con colectivos como “El grito más fuerte” o dándole voz a ciertas causas que creo importante señalar. Estoy aprendiendo.

IMG_8959Platícanos de #YaMeCansé #PorEsoPropongo. ¿Cómo ha avanzado el proyecto?
Surge de “El grito más fuerte”, colectivo de artistas, politólogos, escritores y gente de cine. Buscamos darle voz a ciertas causas y problemas que no reciben la atención que merecen. En esta ocasión nos cuestionamos acerca de todo lo que pasó en Ayotzinapa. Hubo un día que estábamos platicando sobre el #YaMeCansé y todo lo que estaba sucediendo en las calles y en la redes; llegamos a la conclusión de que era necesario proponer; pasar de la protesta a la propuesta. Por eso pensamos en #YaMeCansé #PorEsoPropongo.

La idea es que la gente entre al sitio (poresopropongo.mx) o a la aplicación, se tome una foto o suba una imagen junto con una propuesta de cómo cree que puede mejorar la situación del país. Lo interesante de esta iniciativa es que no solo está dirigida a los gobernantes o políticos, también está dirigida a la ciudadanía. A veces es importante no solo señalar los errores de los demás, sino también ver los nuestros. A partir de eso se generaron propuestas muy interesantes; nuestra intensión principal era propiciar reflexión, ponernos a pensar. Con todas estas fotos y propuestas se están imprimiendo miles de postales, y ahora estamos en el proceso de buscar artistas plásticos que nos ayuden a crear las instalaciones y las rutas para que estas postales lleven su mensaje.

Si México fuera un personaje, ¿cómo sería?
¡Madres!, está difícil… Creo que sería una mujer muy hermosa y exótica, pero sometida. Hoy México es un país infinitamente hermoso y rico pero muy golpeado.

Descríbete en tres palabras.
Obsesivo, neurótico y perfeccionista.

¿Con qué escena te gustaría que iniciara la película de tu vida?
De niños, mi papá nos llevaba a mi hermano y a mí a unas playas en Mazatlán. Él se metía al mar y se ponía a nadar, nos dejaba un rato en la orilla viéndolo y nosotros lo saludábamos. Me gusta esa imagen para empezar.

¿Quién la dirigiría? ¿Quién la protagonizaría?
Paul Thomas Anderson y la actuaría Vincent Cassel. Si alcanza el presupuesto.

¿Con qué emociones convives más regularmente?
Por mi trabajo, convivo con todas. Pero a veces tengo picos emocionales, puedo estar triste, a veces estoy muy emocionado, y muchas veces estoy ansioso, por eso trabajo mucho en meditar, hacer yoga, hacer ejercicio, leer. La ansiedad es el monstruo de nuestra generación.

IMG_8457¿Qué te pone triste?
Me pone triste la mediocridad, cualquier persona que hace su trabajo sin pasión, un actor que llega al set sin saber qué decir, o hace cualquier cosa solo por salir del paso. También la injusticia. Me deprime.

Cuéntanos algunos de tus placeres culpables.
Nunca los sabrán.

Platícanos tres datos curiosos sobre Luis Gerardo Méndez.
No me baño cuando voy a la playa, odio las pasas y todavía tengo una caja llena de mis Caballeros del Zodíaco.

Un autor:
Paul Auster.

Un libro:
La trilogía de Nueva York.

Una película:
Magnolia de P. T. Anderson.

Un director:
Woody Allen.

Un músico:
Pienso mucho en Cerati.

Un personaje:
Walter White (Breaking Bad).

Un actor:
Daniel Day Lewis o Ricardo Darín.

Un recuerdo:
La comida de mi mamá.

Un miedo:
Estancarse.

Una utopía:
La permanencia de los seres queridos.

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