C21Demián_webPpal

Merecemos mejor destino por Demián Bichir

Ayotzinapa se convirtió volvió de pronto en un lugar conocido por todos, dentro y fuera de México. En la cultura del olvido que parece querer prevalecer aun en estos días en nuestro país, muchos funcionarios les ruegan a sus dioses que la flaca memoria del pueblo mexicano los ampare, para que los ilícitos que cometen se diluyan con el tiempo. Olvidan que, en estos tiempos, algo tan grave como la desaparición de seres humanos, no puede ocultarse tan fácilmente como antes. Ayotzinapa se ha convertido en la voz que reclama el retorno de sus hijos y el retorno de todos los hijos que no han sido encontrados a lo largo de tantos años. No solo es el grito solidario y cada vez más fuerte de la sociedad civil y de la comunidad internacional para exigir que se presenten con vida los 43 estudiantes “desaparecidos” desde hace varias semanas, sino que les recuerda de manera fuerte y clara a todos los niveles de gobierno, que esa voz no callará hasta encontrarlos y castigar a los responsables de su desaparición.

C21web_Demián_001aHemos dicho de manera firme que no aceptaremos menos que la verdad y que no nos moveremos de aquí hasta que se rindan cuentas claras sobre todas las exigencias que laceran a México. A los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa se unen miles de padres más, que siguen sin saber qué pasó con sus hijos. Desde los estudiantes desaparecidos en el ‘68 hasta los crímenes más recientes. El grito de estos padres no es sordo ni solitario. Tiene un eco que taladra muros, cruza fronteras, penetra embajadas y abre arterias, llenando la sangre palpitante de los justos contra los corruptos y quienes abusan del poder. En estos tiempos será muy difícil inventar nuevas “Pacas” y “sembrar” cuerpos sin rostro. En estos tiempos las revoluciones las hacen los ciudadanos del mundo, de manera pacífica, y se puede convocar a una idea en cuestión de segundos y hacerla atravesar el mar de inmediato.

La solidaridad del mundo es patente y en cada rincón del planeta se sabe ya de esta nueva vergüenza para nuestro pobre país. Pero Ayotzinapa no solo ha servido para desnudar un sistema judicial con infinidad de fisuras y ha puesto en evidencia al raquítico Estado de Derecho que impera en México, sino que ha servido para recordar que son muchos los casos pendientes en nuestra historia reciente. Desde el ‘68, el ‘71, Aguas Blancas, Acteal, la guardería abc, hasta Tlatlaya y Ayotzinapa, por ejemplo. México merece un mejor destino y gobiernos que estén a la altura de la grandeza de su gente. Los hay. Esta es su oportunidad para brillar y pasar a la historia como hombres y mujeres cabales. No como pillos vulgares. Los estamos esperando. Digan “presente”.

¿Te gustó esta publicación? Compártela con tus amigos:

Deja un comentario