Miu Miu: sofisticada realidad

Con la llegada de Miuccia Prada y su esposo Patrizio Bertelli, a finales de la década de los setenta, a la compañía familiar fundada en 1913 por Mario Prada en Milán, el mundo sería testigo de una serie de cambios que transformarían de manera definitiva la entonces discreta y exclusiva firma de accesorios, en un verdadero fenómeno de masas que hoy no conoce fronteras ni límites. Gracias a su talento creativo y visión vanguardista, Miuccia Prada ha hecho del grupo Prada uno de los casos de mayor éxito y reconocimiento global, logrando a la par récords de ventas y la aclamación de la crítica, lo que se ve reflejado en los millones de consumidores que portan sus creaciones en las calles.

MiuMiu_C20_01aCon el espíritu innovador y experimental que la caracteriza, Miuccia Prada decide, en 1993, lanzar Miu Miu, “la otra alma” de Miuccia, que incluso toma prestado el sobrenombre familiar de la creadora y que funciona a manera de territorio de expresión y espacio creativo. Desde su concepción hace más de veinte años, Miu Miu ha transitado un interesante y complejo camino que, más allá de definirla como una marca alterna, la ha convertido en una firma sólida con una fuerte personalidad, cuyo ADN está formado por la provocación, la sofisticación y la experimentación.

Miu Miu constantemente explora y confronta los límites de la moda, tomando inspiraciones tan diversas y opuestas como lo femenino y lo masculino, siempre con un toque de modernidad y sorpresa. La mujer a la que se dirige Miuccia Prada es tan compleja como los tiempos que vivimos y tan contradictoria como el concepto actual de la feminidad; en esto radica quizá su éxito, lo que convierte sus piezas en verdaderos objetos de culto. Para la temporada otoño/invierno 2014/15, Miu Miu se apega a una mirada poco convencional de la normalidad y el sportwear. Con esta colección, el normcore se reafirma con el sello made in Italy y comprueba el valor de lo real y lo práctico en una sociedad que parece haberse perdido en los umbrales de la pretensión.

Lúdica y jovial, a manera de una colegiala de finales de los sesenta y principios de los setenta, Miu Miu se manifiesta a través de minifaldas, abrigos oversize, lencería, tejidos, rompevientos y plástico, mucho plástico. Un arcoíris de color pastel y brillos brinda una divertida y provocativa mirada a esta nueva especie de lolitas, que mezclan a la perfección la ingenuidad y la sensualidad de una chica moderna, alejada de los estereotipos. El accesorio must have sin duda alguna se encuentra entre las piezas y botas de plástico transparente, que dan el toque de extravagancia y rareza a la “normalidad” propuesta. Sofisticada realidad y un nuevo concepto de coolness es lo que representa Miu Miu, cuya artífice tiene un nombre y un apellido: Miuccia P

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