HOTEL DEMETRIA

Demetria aspira rescatar y posicionar a Lafayette como una de las zonas más exclusivas de la ciudad en materia de arquitectura, desarrollos inmobiliarios,culturales y artísticos. Es un proyecto vanguardista que busca atraer a la clientela exigente y selecta por medio de experiencias exclusivas de servicios, que combinan diseño y sofisticación.

   Demetria esta conformado por treinta y nueve suites de lujo, diez residencias, una galería, dos restaurantes, la tienda de arte popular, la librería de arte, dos boutiques y un sky bar.

 

En Demetria se mezcla lo antiguo con lo nuevo, lo vernáculo con lo académico, es un poquito el juego de los contrastes o de la inclusión de estilos.

El hotel está escoltado por una casa Art Déco del Arquitecto Pedro Castellanos, y otra del Arquitecto Luis Barragán, ambas propiedades integradas de forma exacta al edificio.

   Iván Cordero, arquitecto del proyecto, cree que cada nueva experiencia urbana debe ser capaz de estimular e influenciar de manera positiva la calidad de vida de las personas.
El equipo de Demetria realizó una ardua tarea de rescate para mostrar a la comunidad y al mundo lo mejor del talento y la cultura de México

Es nuestra búsqueda permanente de innovación y calidad, de perfección en todas las cosas que hacemos, lo que nos llevó a desarrollar este sueño. mencionó Ivan Cordero
Sin duda, Demetria es el proyecto más interesante y ambicioso que se ha construido en la ciudad en mucho tiempo

“Todo el proyecto tiene muchos escaparates, es un poco teatral. Tiene varios escenarios, como el patio para exposiciones“.

THE WORLD


A principios del siglo XX, la gente requería de la prensa escrita para conocer el acontecer mundial. Sin duda, ya en aquellos días, la velocidad de las comunicaciones (asistida de instrumentos novedosos como el telégrafo y el teléfono), replicadas mediante la prensa escrita, generaba un entendimiento a gran escala de lo que sucedía a través del globo. Sin embargo, en muchas ocasiones, las noticias podían tardar días o semanas en conocerse a escala mundial. Esto, a pesar de que en las grandes urbes, los diarios en ocasiones salían en doble edición; la
matutina y la vespertina.
En la década de los veintes, surgió un nuevo elemento que revolucionó la comunicación: La Radio. Este nuevo invento, que trasladaba la voz y las ideas por el aire, acercó de manera aún mayor, a toda la humanidad. Poco después, aparece la televisión, y sin lugar a duda, el mundo dejó de ser inaccesible por su tamaño, por las distancias, y por el tiempo: Ahora el telespectador se podía trasladar a través de la vista, a cualquier lugar, a cualquier momento, a sentir por la visión la historia del mundo, y sin duda del ser humano.

Pese a que la modernidad cambió a la humanidad, la comunicación permaneció a través de todo el siglo veinte, como un monopolio de los medios y de las grandes empresas de la comunicación. La información que se transmitía, y por ende que se compartía con las masas, con los pueblos,era siempre lo que el poderoso quería que
escucharan. Todo aquel que buscaba dar a conocer ideas, debía luchar contra gigantescos obstáculos para compartir sus ideas y aspiraciones.

El mundo actual ha logrado finalmente romper con este cerco y control de los grandes consorcios. No es de extrañarse que en los últimos dos años hayan comenzado revoluciones y movimientos sociales por todo el mundo: Todo esto es una consecuencia de las redes sociales. Es indudable que los pueblos del mundo árabe, como punto de partida, estaban desde hace mucho tiempo cansados y resentidos por la calidad de sus gobiernos. Sin embargo no encontraban el camino para organizarse, para entenderse, para planear y proyectar un mundo mejor. Ahora tienen el elemento faltante, gran motor de escape del control.
Sin duda el mecanismo más extraordinario, a partir de su simpleza, es la red social conocida como Twitter.
La premisa es sencilla: Escribes mensajes de hasta 140 caracteres.
Es todo. Sin más complicación. La gente se sigue en Twitter, no son necesariamente amigos, se leen unos a otros, y en ocasiones, se leen mutuamente, y hasta se dialoga.
Su portabilidad permite portarla en todo momento, ya que los archivos que se generan y envían por Internet, tienen el mismo peso que un mensajito de celular, por lo que hasta los teléfonos más sencillos, son capaces de compartir 140 caracteres. Ahora el mundo dialoga.

Todo el que tiene algo que decir, lo puede hacer. Aún cuando uno se encuentra con mucha trivialidad en lo que se escribe, con los pensamientos cotidianos de muchos, también se discute y razonan las ideas, se contraponen posturas, se pelea y se acuerda.

Gracias a esta red, auxiliada de Facebook (red social con más de 500 millones de usuarios, de los cuales la mitad se conecta al menos una vez al día) conocemos al instante lo que sucede en todo el planeta, ya no existe en el mundo un monopolio de la información. En este sentido, se puede decir, la humanidad ha escalado un peldaño más hacía la libertad.
Gente tan extraordinaria como Yoani Sánchez comparten, a pesar de las dificultades técnicas que representa enviar un mensaje por Twitter desde Cuba, sus ideas, su lucha y su esperanza. Se logra generar en lo inmediato un entendimiento del pensar del otro. Crece de manera continua el gran inconciente social, y con ello, se gesta un nuevo mundo. Un lugar en donde sea imposible controlar a través de la desinformación.

¿Bueno? ¿Malo? Difícil de definir.Sin duda será un cambio. Estar adentro de los pensamientos de otros todo el día, puede resultar complicado. Se puede generar una cercanía distanciada, ajena, pero permanente. Esperemos que las siguientes generaciones sepan controlar el cúmulo de información al que siempre tendrán acceso inmediato.

Esto es sin duda, una revolución que inicia en ciento cuarenta caracteres, pero será difícil definir hacía donde irá.

DARIO YAZBEK BERNAL

Un nuevo talento del cine mexicano

En un futuro no muy lejano le gustaría poder vivir del cine y contar historias diferentes. Por ahora, estudia teatro y se prepara para hacer su trabajo lo mejor posible.

¿Actualmente qué haces?
Ahora mismo estoy estudiando teatro y pues estoy muy contento, echándole todas las ganas del mundo para aprender lo más posible y pues concentrarme en lo que estoy haciendo ahora para después poder hacer mi trabajo lo mejor posible.

¿Cuándo supiste que querías ser actor?
Siempre tuve la curiosidad de hacerlo. Ver a mi mamá en los ensayos en el teatro me hizo pensar en que tal vez podría hacerlo. Hice muchas obras con mis amigos al igual que unos cuantos cortometrajes y me sentí bien, hasta que me llamaron para el casting de Daniel y Ana. Fui, hice 5 meses de casting hasta que me dijeron que me quedaba con el papel y pues aprendí sobre el proceso que conlleva ser actor y eso fue lo que me hizo decidir.

¿Con quién te gustaría trabajar?
Me gustaría trabajar con cualquier persona que tenga una historia, que busque una verdad y algo que contar. No hay nada mejor que un guión manejado con pura honestidad y pasión por lo que se esta
haciendo.

¿Cómo te preparas para una audición?
Primero hay que leer la historia, si te interesa pues aprenderte las líneas de arriba para abajo y si puedes de atrás para adelante. Ahí, es llegar y pues darle tu opinión al director sobre lo que estás haciendo. Suena muy fácil, pero pues lleva mucho trabajo y también suerte. El director siempre tiene algo en mente y pues por azar uno cae en la imagen.

La primera película en la que participaste se fue a Cannes y la recibieron muy bien. ¿Que aprendiste de ésta experiencia?
Pues con Daniel y Ana aprendí muchísimo, más que nada sobre el proceso y las expectativas, la disciplina y los fuertes requerimientos de la profesión. Es mucha disciplina siempre, y siempre mantenerse concentrado en todo.

¿Prefieres el cine o el teatro?
Son muy diferentes, así que es muy difícil decir. Teatro entrena mucho al actor, mientras el cine prueba. Los dos buscan una perfección y por eso son hermosos.
¿Hacia dónde quieres dirigir tu carrera?
Me gustaría poder vivir del cine, contar historias diferentes y pues hacer todo tipo de cosas para aprender más.

 


¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
Demasiadas cosas. Nada que no haga nadie mas, yo creo. Juego fútbol, leo, veo películas. No se, hago cosas que hace todo el mundo.