Manuel García Rulfo

C32_port_dig C32_contraConocí a Manu, si no me falla la memoria, hace más de dos años en Los Ángeles. Venía llegando yo a esta ciudad después de trotar por el mundo, y un día Manu y yo nos encontramos en mi estudio. Le tomé unas fotos en una t-shirt gris y se la pasó hablando sobre lo mucho que le gustaba la fotografía, y lo poco que le gustaba que lo fotografiaran, de lo mucho que extrañaba su rancho, y también hablamos, como buenos tapatíos, de nuestra ciudad.

De ahí en adelante Manu se hizo de mis primeros amigos en Los Ángeles, esa ciudad tan rara en que ahora vivimos. Comemos juntos regularmente, cerca de nuestro barrio, que está un poco alejado de Hollywood. Manu pasa por mí en su coche, que es proporcionalmente disparejo para él, y vamos probando por lo regular algún restaurante asiático nuevo. Quiero creer que eso y los postres nos han unido.

No soy la indicada para hablar de Manuel como actor, ya que para mí es un buen amigo. A veces siento que no pertenece a esta época, que la suya es un alma vieja, y que le tocó vivir en esta era por azares de un rarísimo destino. Vive a la antigüita, sencillo, con sus botas para todos lados, poco impactado por el glamour que su carrera puede llegar a mostrarle. Vive poco afectado por la tecnología y las redes sociales. Galán y guapo como siempre, con un sentido del humor finísimo. Tiene la paciencia del mundo para enseñarme fotos de todos los actores de quienes me habla, porque yo no me acuerdo del nombre de nadie. Tiene la peor música en su iPod de 1990, pero cada que me subo a su coche compartimos las mejores sesiones de karaoke.

Fotografié a Manuel para Cream en Vazquez Rock, en un shoot que se convirtió en mini road trip, con una parada en In and Out. Nos reímos todo el día como siempre, y luego lo entrevisté sobre su vida, el ser tapatío, los nuevos retos de México y en dónde se ve él dentro de unos años.

frang_a_20171121_303-Edit¿En qué proyecto estas trabajando actualmente?
Empecé a grabar la segunda temporada de Goliath para Amazon, acabo en diciembre. Es una historia muy simple, pero muy bien contada y muy entretenida. Hago un personaje muy padre, me he divertido mucho haciéndolo. Los actores están increíbles, Billy Bob Thornton es el protagonista. Ana de la Reguera también tiene una participación.

¿Qué tan difícil ha sido abrirse paso en Hollywood?
Difícil, pero creo que me ha costado igual que en México. Aquí es un poco más complicado por el idioma.

De todas las películas que has hecho, ¿cuál tiene un lugar especial?
Se va a oír mamón, pero creo que cada una me ha llevado un paso más cerca, me ha abierto puertas. Me acuerdo del primer cortometraje que hice saliendo de la escuela, y me emociono igual que cuando me dijeron que iba a hacer Murder on the Orient Express. Cada una ha tenido un lugar especial en mi vida y en mi carrera. A todas les tengo mucho cariño, obviamente hay algunas que ojalá pudiera borrar por las experiencias y porque no estoy muy orgulloso del trabajo, pero de todo se aprende.

¿Con qué actores has disfrutado mucho trabajar?
He sido muy afortunado en eso, me ha tocado trabajar con personas que, aparte de ser unos actorazos y de que los admiro y he seguido sus carreras durante años, tienen una calidad humana súper fregona. Trabajar con Judi Dench, que para mí es una de las mejores actrices que hay, y con Willem Dafoe, fue algo muy especial. También hice una película con Benicio del Toro, es un actor a quien siempre he admirado. Son actores que me han inspirado para hacer lo que hago, y tener la oportunidad de compartir créditos con ellos esta chingón.

frang_a_20171121_1244_V2_RGB¿Cuál sería tu dream team?
De actores, creo que ya trabajé con ellos. Acabo de hacer una película con Gary Oldman, que también es de mis actores favoritos. De directores, tengo una lista enorme, y también de fotógrafos.

¿Qué es lo que más disfrutas de ser actor?
La verdad, todo. Me gusta contar historias. Me gusta sentirme libre, soy una persona un poco reservada y penosa, y cuando actúo me siento muy libre. Puedo hacer y decir cosas que en la vida real no haría. Actuar me da mucha satisfacción. Conoces a mucha gente y te haces como de familias en los proyectos en los que trabajas. Gente nueva, gente muy interesante de todo el mundo. La mayoría de las veces trabajas fuera, me ha tocado conocer muchos lugares y eso está padre. También disfruto mucho la responsabilidad de representar a mi país como actor.

¿Cómo te preparas para un papel?
Es diferente dependiendo del personaje y del proyecto. Empiezo leyendo el guion y les hago caso a las primeras imágenes que vienen a mi cabeza. Vienen del instinto y hay que hacerles caso. Para mi papel en Murder on the Orient Express leí la novela de Agatha Christie y cada vez que aparecía mi personaje me brincaban imágenes de Sebastián, el cangrejo de La sirenita. En eso me basé para crear el personaje. También me baso en la visión del personaje que tiene el director, y en el trabajo que hago con los demás actores. Incluso el vestuario te ayuda a meterte en el personaje, es como magia.

¿Qué te gusta más: el cine o el teatro?
Me gusta más ver cine, pero me gusta más hacer teatro.

frang_a_20171121_141-Edit¿Prefieres trabajar en México o en Estados Unidos?
¡En los dos!

¿Qué es lo más sorprendente que te ha pasado desde que estás en Hollywood?
Conocer a estos actores que admiro y trabajar con ellos. También que Steve McQueen, uno de mis directores favoritos, me haya escrito una carta súper fregona para invitarme a participar en su proyecto.

¿Cómo le haces para no perder la esperanza en nuestro país?
Me da esperanza ver cómo la gente se une. Con esto del terremoto todos estábamos en la misma sintonía de ayuda. La esperanza había muerto un poco en mí y después de esto revivió. Vi que no hay pretextos para cambiar el rumbo. Tenemos que seguir en la misma frecuencia de ayuda y unión, y no tolerar la corrupción.

¿Cuál crees que es el mayor problema de la situación actual de México?
Yo siempre he creído que es la diferencia de clases sociales y el clasismo. Nos indignamos con lo que dice Trump, pero en México somos de lo más racistas. Son cosas que vemos normales, como insultar a alguien diciéndole “indio”. Son estas mansiones en donde al lado viven catorce personas en una casa de cartón. Me impacta mucho ver cómo tratan a los policías los niños ricos o estos lords que están de moda. Que a las personas que trabajan en casa les digan “muchachas” o se refieran a ellas despectivamente. Después sucede que las clases más bajas forman un odio hacia los que sí tienen y se crea una separación. Y es un problema de educación de las dos partes.

¿Qué opinas de Peña Nieto?
Pues mira, no lo conozco, pero creo que no está hecho para ser presidente. No es apto para representar a México y estar a cargo del país. Necesitamos un cambio radical en la clase política.

¿Qué es para ti México?
¡Todo! Mi casa, mi familia, que es lo que más quiero. De donde vengo, soy yo. Es lo que me ha hecho lo que soy, me encanta. Si reencarno, volvería a ser mexicano.

¿Y Guadalajara?
Me da mucho orgullo. Mis mejores amigos están allá. Cuando voy me gusta estar con mi familia en el rancho. ¡Ver a mis amigos y comer tacos!

frang_a_20171121_595_V1_RGB¿De dónde viene tu gusto por la fotografía?
A mi abuelo y a mi papá les gustaba. Desde chico me ha gustado. He vendido fotografías, pero lo hago como un hobby nada más.

¿Qué frase usas mucho?
Me lleva la chingada, jajaja.

¿Para qué eres malo?
Para hablar en público

¿Para qué eres bueno?
Para dejar las cosas para el último.

¿Cómo fue tu niñez?
¡Increíble! Fui muy afortunado, tuve una niñez súper padre. Tengo 33 primos que son como mis hermanos. Casi toda mi infancia me la pase en un rancho, jugando con la naturaleza, con animales. Mi abuelo se la pasaba haciendo sus películas con Super-8.

¿Quién es Manuel?
Físicamente estoy un poco deforme, jaja, porque tengo las piernas muy cortas y de la cadera para arriba estoy muy largo. Internamente soy un pan de Dios.

¿Con qué sueñas?
Con poder vivir de esta carrera, seguir trabajando con gente que admiro, en proyectos que cuenten historias, que me interesen, interpretando personajes que prendan un fuego dentro de mí. Mientras tenga pasión, no necesito más.

¿A qué le tienes miedo?
A las alturas, jaja. Al fracaso, pero no al profesional sino al de vida. Le tengo miedo al miedo. Me da mucha ansiedad lo que le hemos hecho al planeta. Por el trabajo viajo mucho y cada que lo hago digo: somos muchos, gastamos muchos recursos, contaminamos mucho.

¿Qué te hace feliz?
Mi familia, que se haga justicia, las historias de unión. Un ejemplo tonto es cuando vas a ver el futbol y de repente tu equipo gana, y ver a todos celebrando sin clases sociales, eso me da mucha felicidad. Tener salud, la naturaleza, ver animales salvajes en su hábitat.

¿Crees en Dios?
No sé, hay veces que sí y hay veces que no. Depende de la situación en la que esté, va y viene. Depende de lo que esté viendo en el cine o leyendo. De repente digo: tiene que haber algo porque las cosas que vivo, las cosas que pasan y lo que veo, no pueden ser así nomás. Somos unos suertudos, se va a acabar todo y no va a pasar nada. Creo que me estoy encontrando, muy tarde pero ahí voy.

¿Qué sigue para Manuel?
Sigo esperando que las películas que hice se estrenen el próximo año. Acabo la serie de Goliath. Tengo en puerta dos películas mexicanas que espero se hagan, porque son de directores con los que me gustaría mucho trabajar, y una película en Estados Unidos, y lo que se deje venir.

frang_a_20171121_257-EditManu es transparente como poca gente que conozco. Si no se siente en confianza, habla poco de su vida personal. Irónicamente, odia ser el centro de atención. Para mí conocerlo ha sido una delicia, una mezcla entre risas y largas conversaciones sobre lo que nos apasiona y mueve a cada uno.

Salvatore Ferragamo rinde homenaje a la artesanía mexicana

InspiracionSalvatore Ferragamo rinde homenaje a la artesanía mexicana como parte de la celebración por su 20 Aniversario en México al producir una bolsa de edición limitada en colaboración con un reconocido orfebre mexicano.

El desarrollo de una bolsa con su logo-símbolo: Gancino – pequeño broche de metal – intervenido por un artesano orfebre mexicano, forma parte de las celebraciones que tendrán lugar por su aniversario en el país; este logo característico mayormente en los herrajes, aportará imagen con representación mexicana por primera vez en un artículo de lujo, el cual proveerá la unicidad en cada una de las bolsas.

Pegado de ambar y herraje final 2El herraje con imagen y tallado de Quetzalcóatl en plata pura guerrerense de .999 gramos y en el centro un pequeño detalle de Ámbar, fue inspirado, desarrollado y elaborado cien por ciento por el artesano orfebre mexicano nacido en Taxco José Ezequiel Tapia, quien forma parte del talento apoyado por el MAP (Museo de Arte Popular).

La construcción final de la bolsa estuvo a cargo de los expertos artesanos italianos, quienes hicieron el ensamble perfecto del herraje al cuerpo de la misma. El valor añadido de calidad y unicidad se presenta a través de la placa conmemorativa y seriada que llevarán las 100 piezas en su interior, la cual le dará el equilibrio perfecto entre exclusividad y estilo lujoso a cada pieza.

_GDM3063La bolsa estará a la venta en México en boutiques Salvatore Ferragamo y en El Palacio de Hierro a partir del 8 de Noviembre 2017. Adicionalmente y debido a los acontecimientos ocurridos en la Ciudad de México y en algunos estados del país por los pasados sismos, la firma Salvatore Ferragamo se solidariza con el mercado Mexicano y en agradecimiento por su hospitalidad y lealtad a lo largo de estos años, donará parte de la venta total de las 100 bolsas conmemorativas a la Fundación Origen A.C. para ayudar a la reconstrucción de talleres y hogares de artesanas en Chiapas afectadas por los sismos.

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La pop up sotre de Tommy Jeans llega a Guadalajara

La colección de otoño 2017 de Tommy Jeans ofrece elementos esenciales de denim con lavados innovadores, colores primarios audaces y el logotipo icónico de la marca en todas partes. Los diseños femeninos incluyen una bomber jacket varias banderas impresas, ropa interior el logotipo en la cintura y pantalones vaqueros. Los estilos claves de los hombres incluyen un suéter con capucha de gran tamaño con gráficos de la bandera en las mangas, una chaqueta de mezclilla azul y pantalones vaqueros grises sueltos.

En México, la colección especial estará disponible exclusivamente en tiendas pop-up y través de tiendas socias. Del 20 al 22 de octubre, una tienda pop-up estará abierta al público en la planta baja de Antara Fashion Mall en la Ciudad de México. En noviembre, la colección estará disponible en la concept store Common People. En Guadalajara, el centro comercial Andares albergará una tienda pop-up del 27 al 29 de octubre.

La campaña realizada en Londres, Berlín y Nueva York, es una celebración de la autoexpresión y la individualidad representada por los nuevos modelos y personalidades Realizada por HYPEBEAST, la campaña captura a los modelos u personalidades agregando su toque único en la cápsula urbana de TOMMY JEANS. Elliott Jay Brown y Jiahe Zhang toman las calles de su ciudad natal en Londres, mientras Zsá Zsá Inci Bürkle y Aaron Max exploran sus vecindarios locales de Berlín, y Anajah Hamilton y Jonah Levine viajan por Brooklyn en Nueva York.

Amigos y seguidores de la marca están invitados a unirse a la conversación en las redes sociales usando #TommyJeans y @TommyHilfiger.

Una vista a La Primavera

DPP_016Viajamos a Atotonilco el Alto para visitar La Primavera, lugar en donde se produce Tequila Don Julio salvaguardando los procesos artesanales. El recorrido comenzó con un desayuno mexicano. Al llegar al campo de agave nos esperaban café de olla, pan recién hecho y una variedad de guisados en cazuelas de barro; de lado derecho, los agaves de Don Julio y del izquierdo, un riachuelo rodeado de árboles. Ahí conocimos a  Pedro Chávez, jimador de una familia que lleva cuatro generaciones dedicada a este oficio.

La siguiente parada fue La Primavera. Durante el recorrido pudimos conocer un poco más de la vida de don Julio González, una auténtica leyenda, quien desde temprana edad trabajó en los campos de agave y en las destilerías de Atotonilco el Alto. Tras la muerte de su padre comenzó a trabajar en una fábrica de tequila para apoyar a su familia. Después decidió comprar el tequila que producía su tío, para comercializarlo.

_DSC0440En 1942, don Julio González consiguió un préstamo para adquirir su propia destilería en un rancho llamado El Salvador. En 1947, adquirió la fábrica La Primavera: la producción de Tequila Don Julio comenzó en 1949 y continúa hasta el día de hoy. En un principio la fábrica vendía tequila a granel, sin marca, pero en 1951 registró Tres Magueyes, tequila que alcanzó un lugar importante en los mercados del centro y el norte del país.

Además de su marca, don Julio González producía tequila 100% de agave, que mantenía en barricas de robles, madurándose hasta lograr un delicado añejamiento. Fue hasta 1987, con motivo de la celebración de su 45 aniversario como tequilero, que se presentó por primera vez Tequila Reserva de Don Julio Reposado, y en 1989 se comenzó a comercializar. Actualmente Tequila Reserva de Don Julio es un icono de calidad no solo en México, sino también en el mundo.

20161129 Don Julio _198Para finalizar el recorrido por La Primavera, disfrutamos una cata con Enrique de Colsa, maestro tequilero, cabeza de la destilería y creador de Don Julio 70. Luis Miguel Moreno, embajador de Don Julio, fue el anfitrión de una comida en el restaurante Real Campestre, en donde no faltó el mariachi de Jalisco, acompañado por Tequila Don Julio.

 

Dos pendejos, una tanga y una falda / por Tessa Ia

De cómo simples gestos justifican movimientos.

Hola. Vengo a hablar de feminismo. Eso que se encuentra tan malentendido. Eso que nos hace tanta falta. Para empezar, la definición. Yo sé que ustedes son gente grande y leída, y que ya saben, pero aquí tienen. Según la rae, feminismo es la ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres. Aquí le agrego yo: no busca elevar a las mujeres por encima de los hombres, no tiene como fin último meter a todos los hombres bajo tierra y ordeñarlos por su semen (aunque gracias, South Park, por la gran idea). Busca simple y, una pensaría, sencillamente, la equidad de género. Ahora, no voy a llenar esto de citas de Simone de Beauvoir o de Rosario Castellanos, solo voy a dejar sus nombres disueltos por aquí para agradecerles, entre muchas otras, el que yo hoy pueda votar, trabajar, y ser dueña de mí. En realidad, vengo a contarles una desagradable experiencia que acabo de vivir, y a preguntarles, en consecuencia, ¿en qué momento de la línea del tiempo de la vida se extraviaron mis derechos como ser humano?

Venía yo caminando, muy campante, con mi nueva falda. Caminando por mi barrio, derritiéndome por el maldito calor de mierda que estamos sufriendo hoy día. Y, verán, aunque a ustedes les valga al leer esto, el hecho de que yo ese día decidiera usar falda me era muy importante. ¿Por qué? Porque llevaba meses, si no es que un año o más, sin usar faldas. Y aquí entiendo que a ustedes les siga valiendo pito el que a mí me incomodara usar falda. Pero para mí, esto significaba que, de entrada, salí por la puerta de mi casa muy consciente de mí. Muy insegura. Pero bueno, el calor lo ameritaba. Salí dando pasos toscos como de hombre. Toscos como de hombre por si a algún señorcito se le ocurriera voltear a verme, se arrepintiera inmediatamente al ver mi paso contundente, en absoluto gracioso.

Parada en la esquina, esperando cruzar la calle, percibí a un señor policía parado unos pasos detrás de mí. Paranoica yo, pensé: este señor podría tener una razón completamente válida para estar parado ahí, como podría simplemente estarse echando un taco de ojo. Pero es feo cacharte pensando eso. No hay que ser prejuiciosos. Así que seguí mi camino. Tun. Tun. Tun. Derecha, izquierda, derecha, izquierda. Lanzando miradas fulminantes a quien osara mirarme más de un par de segundos. Segura de que todos lo hacían. Hice, sea lo que haya sido, lo que salí a hacer, y ya que iba de regreso a mi casa sucedió. Sucedió de verdad. Y fue tan en vano el acto en sí, que fue aún más indignante. A un par de cuadras de mi casa, un par de hombres en un camión de Corona se me quedaron viendo. Los vi de regreso. Ellos, encantados con su taquito de ojo, prosiguieron a abanicarme una tanga negra que tenían colgando del retrovisor. Todo lo que tuve tiempo de hacer fue quedarme tiesa de vergüenza. Estos hombres habían corroborado mi sospecha de que yo no tenía derecho a sentirme libre, segura de mí, y tranquila, mucho menos en mi propia colonia.

15333A1-R01-006Y yo sé. Yo sé que lo que cuento “no es tan grave”. Nadie me tocó, nadie me siguió a mi casa, nadie me mató… Pero lo que sí me siguió fue una sensación de miedo. De inseguridad. De no poder estar en la calle sin dudar de las intenciones del policía que estaba parado detrás de mí. De tener que estar a la defensiva, siempre pendiente de que alguien no fuera a meter su celular por debajo de mi falda para intentar tomar una foto. De que alguien no me mirara más de un instante y me sexualizara. De que convirtieran la paz de mi día en su fantasía. Y es que se apropiaron de mi momento, de mi presente, y, ¿para qué? Para intimidarme y quitarme la libertad y el derecho de estar tranquila. Tranquila en la calle. Tranquila en mi barrio. No entiendo qué otro propósito podrían haber tenido.

Estoy segura de que los que creemos en el bien y en la equidad somos más pero, honestamente, desde este lado de la trinchera una llega a sentirse muy sola. Desamparada e impotente. Impotente al saber de amigas abusadas, de las hordas de comentarios vulgares y violentos que recibimos las mujeres en internet, los mensajes que incitan a la violencia a las víctimas de violencia, de los adjetivos calificativos que le ponen a una joven fallecida en un accidente automovilístico, a las justificaciones inventadas para la muerte de una chica en la UNAM, a nuestros cuerpos sexualizados para el consumo masculino, y censurados para el femenino. Y a todo esto hay que agregarle a un hombre que considera que sin verga no hay violación, un güey que violenta un movimiento del que no ha investigado ni un ápice, sensacionalizándolo como un movimiento violento para conseguir clics y vistos (porque obvio todos los movimientos son conocidos únicamente por las excepciones violentas, como cuando salimos a marchar por los 43, y las noticias ignoraron a las miles de personas que lo hicimos pacíficamente y solo hablaron de los aislados casos de violencia), una banda de mirreyes impunes y su secuaz el juez Porky, y un amigo que comparte memes en su Facebook que dicen “esto no es feminismo” *foto de las Pussy Riot*, “esto sí” *foto de la recatada y bien vestida Marie Curie*, como si eso fuera a ayudar al feminismo actual, más que denigrarlo, más que hacer a un lado los actuales problemas de las mujeres que están hartas del abuso y la condescendencia. De la falta de justicia y apoyo de parte del gobierno (en ese ¿quién confía ya?) y las instituciones. De nuestros amigos y hermanos. Porque las mujeres no tienen derecho a enojarse cuando algo malo les pasa. ¿Cómo se atreven a pintar sus plegarias en una pared? ¿Cómo se atreven a defenderse y golpear de regreso a quien las agrede? ¿Cómo se atreven a independizarse, caminar tranquilas en la calle, y vestirse de acuerdo con nuestro nuevo clima patrocinado por el calentamiento global? ¿Apropiarse de su sexualidad? ¡Absurdo! ¡Locuras! ¡Blasfemia! Perdón… me dejé llevar. Pero les pido que por favor no invalidemos un movimiento que en nuestro país, sobre todo, tiene tanta importancia. Porque hay tanto que está mal, y tanto que hay que corregir aún, pero también porque si en algún lugar podemos, y logramos ser líderes en este tema, ayudaremos a miles de mujeres en otras partes del mundo, de América Latina, que necesitan tanto más de este apoyo.

Recientemente más y más mujeres han alzado la voz en contra del acoso que viven. ¡Las invito a seguir haciéndolo! Y a los hombres los invito a escucharnos, a creernos, y a volverse parte de la solución. La chica a la que le bajaron la falda en la Condesa, la mujer que en una tienda cachó a un trabajador tratando de tomarle una foto por debajo de la falda, la adolescente que un taxista tumbó al piso en un camellón para intentar violarla antes de salir corriendo, la mujer que se madreó a un güey en el metro por tocarla indebidamente, la niña que apareció muerta en el Estado de México, etcétera. La lista sigue y sigue, y cada día crece más y más. Y es que si los vemos como casos aislados es que los determinamos como “no tan graves”, es uno aquí y uno allá… ¿no? Pues no. No para las mujeres. Para las mujeres es el día a día. No poder caminar segura sin estar atenta a todos lados. Sin tener que ignorar un chiflido, un “guapa”, un halago que no tengo por qué aceptar y que más que alzarme la autoestima me hace sentir perseguida y sola. Sola en mi lucha por la equidad. Sola en cuanto a valores y ética, sola en cuanto a educación, porque quien me chifla/grita/muestra algo en la calle y espera que yo lo tenga que asumir alegremente como mi realidad, no me está respetando. No está respetando mi derecho y mi necesidad de sentirme segura en la calle, en mi propio barrio, en mi ciudad, ni en mi país.

Por eso es que yo insisto con el feminismo. Insisto en que es algo que nuestra sociedad necesita terriblemente en estos momentos, y no es cosa únicamente de las mujeres. Si crees en la equidad de género ¡eres feminista! No necesitas ser mujer para para ponerte en los zapatos de una, para ser solidario, compasivo, ni para respetar a otro ser humano como igual. Estemos orgullosos de llamarnos feministas, de defender nuestros ideales, de luchar por lo que es correcto. Y, chicos, dejen de compartir fotos de chicas desnudas en sus grupos de WhatsApp, con sus amigos. Así es como empieza la degradación de los derechos de ellas sobre sus cuerpos y su sexualidad. Así es como ustedes deciden sobre ellas, actúan sin su consentimiento, les quitan su humanidad y las vuelven mujeres-objeto. Es momento de que decidan si en verdad valoran a las mujeres en sus vidas o si seguirán promoviendo el machismo. Lo que ustedes están haciendo, amplificado, es trata de personas. De nuevo, estoy convencida de que somos más los que queremos el bien y la equidad, pero es trabajo de todos procurarlo. No solo de las mujeres.