BRENDA LOZANO

Brenda Lozano pertenece a la nueva generación de escritores. Tiene una cuenta de Twitter (@heraclesmigato) y publica textos en línea, pero prefiere la lectura de libros impresos, con los que, asegura, tiene un fetiche. Nació en 1981 en la Ciudad de México, estudió Literatura Iberoamericana en la Ibero, colabora en Letras Libres y Día Siete y ha sido becaria del FONCA.

Su literatura intenta explotar las posibilidades de lo cotidiano pues, muchas veces, asegura, hay más tensión en los episodios de la vida diaria que en los grandes temas históricos. Esa cotidianidad casi puede tocarse con las manos en su primera novela, Todo nada, en que se narra la historia de Emilio Nassar, un médico septuagenario que decide morir de inanición y compartir sus últimos días con su nieta.

Brenda nos habla de su próximo libro, de los temas que le interesan, de sus personajes favoritos.

Se dice que toda novela es, de algún modo, autobiográfica. ¿Qué tanto de tu historia hay en Todo nada?
En parte es autobiográfica y en parte no lo es, aunque creo que hay más de lo segundo.

Los nombres de los personajes son importantes… ¿cómo eliges los de los tuyos?
Depende del momento y del texto. Como suele decirse, hay muchos caminos para llegar al mismo lugar. Así como puedes comprar un libro porque te lo recomendaron, porque el autor te interesa o porque un texto te llevó a otro, así se pueden elegir nombres: porque suena bien, por el significado o por alguna historia detrás del nombre. Depende, pues.

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¿Qué te llevó a elegir la escritura como forma de vida?
La lectura. Me fascina leer. Ya sé que puede sonar cursi, pero toda la periferia de la lectura también me gusta: el lápiz, anotar los márgenes, la reglita de plástico que tengo desde la prepa, los post-its, los tickets que nacen para ser separadores de libros. El acto de leer es como un rito sin promesas de paraíso.

¿Cómo se llama tu segunda novela, de qué trata y cuándo estará lista?
Ya casi está. Tengo un tema con el título, hoy se llama Canción del cuaderno, pero creo que mañana se va a llamar de otro modo. Todavía no lo decido. La anécdota es más bien sencilla. Se trata de una pareja, viven juntos, él pierde a su madre. Él viaja a la ciudad de origen de la madre, ella se queda en la casa, pero la novela está narrada en primera persona, desde el punto de vista de ella. Así que más bien se trata de ella, es como un viaje en sillón. Como una Penélope que no sabe tejer, pero, eso sí, con un buen sillón.

¿Tienes planes de publicar tus novelas en formato digital?
No es algo que dependa de mí, más bien depende del editor. Me gusta que existan, pero no soy buena lectora de libros electrónicos. Tengo un fetiche con el libro. Aunque hace mucho, por ejemplo, que no compro un periódico, así que tengo una postura mañosa con el formato digital.

¿Algún tema sobre el que nunca hayas escrito y que te gustaría abordar en un cuento o una novela?
Tengo una fantasía. Hay por ahí una crítica de arte, aferrada a una idea añeja del arte. Más bien una mujer tonta. Su bandera es el lienzo, la pintura, todo eso. Es tan rígida y tan corta de miras que se rompe como palo de escoba cada vez que habla. A mí me divierte mucho pensar en un personaje que se pelea con el arte actual, llamando pared blanca, caja de zapatos vacía, rayones sinsentido a lo que ocurre hoy. Creo que me puedo divertir escribiendo un cuento en el que pueda imaginar lo que un personaje con esas características opinaría sobre las piezas que me parecen buenas, hondas, importantes.

Si sólo pudieras leer poesía o narrativa durante el resto del año, ¿qué escogerías?
Supongo que leería narrativa, nada más para llevarme la contraria en la tentación de leer el libro de poemas que compré hace unos días.

¿Cuál es la cualidad que más respetas en un escritor?
¿De un escritor o de su trabajo? De un amigo escritor, como de cualquier persona, lo que más disfruto es una buena conversación. Lo que más respeto del trabajo de un escritor es esa sensación de conversar, de estar en la misma mesa.

¿Cuál es el defecto que más detestas en un libro?
La pretensión. Creo que la pretensión tiene muchas caras, también creo que es fácil detectarlas. Me cae mal cuando a un libro se le notan los deseos de la tristemente llamada fama literaria, esos libros que parecen subirse al escenario, como aclamando atención.

Tus tres personajes favoritos.
Ulises, El Quijote y Madame Bovary. Los tres están como desfasados de su contexto, viven ficciones que rompen su realidad a cada rato.

Elige a uno de ellos y narra su muerte en un enunciado.
Infiel, endeudada, desesperada, Madame Bovary renuncia a la vida.

¿Te irías a vivir con algún personaje de novela? ¿Cómo crees que sería su vida conjunta?
La verdad no me iría a vivir con ningún personaje, pero sí me hubiera gustado tomar unos tragos con Oscar Wilde porque me cae muy bien.

¿Cuál es el oficio de tus sueños?
Admiro la música como una forma de expresarse. Me encantaría poder tocar un instrumento o cantar, pero ni una ni la otra: el iPod es lo mío.

¿Para qué sirve la ficción? ¿Sirve para algo?
Para vivir de otra forma.

LIBROS INEXISTENTES

El encanto de lo inexistente podría encontrar al menos una explicación en el misterio: la ficción está libre de las manchas de la realidad y, si cuenta con la verosimilitud suficiente, juega a convencernos de su existencia, lo cual nos significa un encanto doble. Ni qué decir, por lo tanto, de los libros ficticios que encontramos en cuentos y novelas: bromas narrativas, títulos que forman parte de alguna historia y cuya posible existencia es tan atrayente como la de los personajes mejor delineados… como sucede en estos tres casos de libros que no existen.

1. Los libros de Gargantúa y Pantagruel

François Rabelais (1494-1553) escribía desde un estilo crítico y ácido, pero también se las arreglaba para provocar un efecto parecido a la ternura. Su secreto: el sentido del humor (a veces violento, a veces escatológico, de vez en cuando ambiguo).

En Gargantúa y Pantagruel, la historia de dos gigantes glotones, el autor menciona obras tan memorables como el Modo cacandi, atribuido a Tartaretus, o el Ars honeste petandi in societate, de Maitre Hardouin de Graetz, cuyos títulos alcanzamos a entender aunque estén en latín. Para Rabelais, estos tratados ficticios significaron la mejor manera de satirizar las costumbres de la sociedad de su época.

2. El Necronomicón

La idea de este libro mítico se debe a H. P. Lovecraft (1890-1937), quien lo menciona por primera vez en “El horror de Dunwich” y lo atribuye al poeta loco yemení Abdul Alhazred. En el universo narrativo de Lovecraft, el libro fue escrito en el año 700 a. C. Con el tiempo, el Necronomicón fue abordado por varios autores: algunos de ellos sólo lo mencionan, otros incluso se han lanzado a escribir volúmenes con ese mismo título, intentando engañar a los necrófilos más esperanzados (algunos de los cuales, todavía en el presente, cometen la audacia o la ingenuidad de solicitarlo en las bibliotecas).C12_Books

El volumen, cuya existencia nadie ha podido comprobar, tiene fama de provocar la muerte de sus lectores, antecedida por un severo episodio de locura. No esperaríamos menos de una obra que entraña un retorcido conocimiento sobre el espacio y el tiempo, repleta de fórmulas mágicas para invocar a seres demoniacos.

3. Los libros ficticios de Borges

Jorge Luis Borges (1899-1986) iba siempre un paso adelante, de manera que no se conformó con crear libros dentro de la ficción: tenía la costumbre de, en sus cuentos y ensayos, reseñar y criticar volúmenes inexistentes. La prosa envolvente de Borges, su elocuencia y su erudición, a veces, llegan a convencernos de que esos textos son reales, cuando no nos invitan a desear su existencia.

Resulta difícil elegir uno solo de entre los libros ficticios de Borges pero, en este caso, no se puede prescindir del ejemplo. Recurro entonces “La biblioteca de Babel”. El cuento supone un lugar habitado por volúmenes infinitos, en donde se encuentre un libro “que sea la cifra y el compendio perfecto de todos los demás”. Y el autor continúa paseándose por esa misma idea: “No me parece inverosímil que en algún anaquel del universo haya un libro total; ruego a los dioses ignorados que un hombre —¡uno solo, aunque sea, hace miles de años!— lo haya examinado y leído. Si el honor y la sabiduría y la felicidad no son para mí, que sean para otros. Que el cielo exista, aunque mi lugar sea el infierno.”

Hay que reconocerlo: el artificio no siempre se logra a los mismos niveles. Algunos libros ficticios desfilan ante los ojos del lector sin pena ni gloria, mientras que otros llegan a provocarle efectos cercanos a la obsesión. Por otra parte, la inexistencia de estos libros es imprecisa, puesto que cobran vida en el plano del discurso, a manera de capricho.

BIBLIOTECH: HACIA LAS BIBLIOTECAS PÚBLICAS SIN LIBROS IMPRESOS

Cuando pensamos en bibliotecas públicas imaginamos largos pasillos llenos de estantes. Sin embargo, la evolución del libro apunta hacia la digitalización. ¿Cómo se verán las bibliotecas del futuro? BiblioTech, la primera biblioteca pública completamente digital, será inaugurada el próximo otoño, en San Antonio, Texas, y su diseño se parecerá más a una tienda Apple que a nuestro concepto tradicional de biblioteca.

BiblioTech será la primera biblioteca pública sin libros de los Estados Unidos (y muy probablemente, del mundo). Es decir, sin libros físicos, porque este recinto en construcción contará con archivos electrónicos e incluso con e-readers en préstamo al público, lo cual nos permite darnos una idea de cuál será su aspecto.

El responsable del proyecto es Nelson Wolff, de Bexar County, Texas, un juez que se describe a sí mismo como un ávido lector, un coleccionista de primeras ediciones, y que se inspiró en la biografía de Steve Jobs, fundador de Apple, para esbozar este nuevo tipo de biblioteca: “Si quieren darse una idea de cómo se verá BiblioTech, visiten una tienda Apple.”

Porque, no nos confundamos, los libros, igual que interés por ellos, pueden presentarse en diferentes formatos. De manera que Wolff aclara: “No se trata de un reemplazo de la biblioteca pública de la ciudad, sino de un complemento. La gente siempre querrá leer libros físicos, pero nuestra biblioteca no será el lugar para encontrarlos.”

Finalmente, Wolff reconoce que esta biblioteca sin libros impresos en papel responde al incremento de tabletas, smartphones y libros electrónicos, y asegura que visualiza la creación de muchas bibliotecas similares a lo largo y ancho de los Estados Unidos, incluso en zonas marginales.

La lectura en la era de internet
En días pasados, el Pew Research Center’s Internet & American Life Project, una organización no lucrativa, publicó un estudio cuya conclusión sugería que los e-readers han incrementado los índices generales de lectura. ¿A qué se debe el incremento? Y sobre todo, ¿qué tanto ha cambiado la forma en que leemos?

Quienes acudimos a los nuevos soportes seguimos usando nuestros dedos para cambiar de página. La lectura sigue siendo un medio para asimilar los sentidos que cobran las palabras al combinarse con otras. Pero ahora, además, podemos transportar miles de libros en un solo dispositivo, e investigar conceptos mientras leemos, sin tener que hacer el libro a un lado. Incluso nos valemos de las redes sociales para compartir notas, párrafos, opiniones o bromas privadas: fragmentos seleccionados que antes permanecían en la intimidad de las páginas del libro o el cuaderno de notas.

Lo cierto es que gran parte de la experiencia que promete BiblioTech tiene que ver con una conexión permanente. Y no es lo mismo leer a solas en la habitación, o en una biblioteca pública, que leer con conexión a internet, en donde quiera que estemos: la consulta se facilita, lo que se lee puede ampliarse, y esa amplitud le confiere un nuevo sentido.

El futuro de los libros impresos
Ante este panorama, no podemos sino preguntarnos qué será de los libros impresos. Como objetos, difícilmente perderán su encanto. Los tenemos y seguiremos leyéndolos. Pero probablemente sea más fácil gestionar una biblioteca digitalizada que una física, en especial si consideramos que los libros electrónicos ocupan mucho menos espacio.

Por otra parte, habrá que considerar los inconvenientes de las bibliotecas digitalizadas. Convertir libros a formato digital no es tan fácil como se cree, pues es necesario sortear obstáculos como derechos de autor, propiedad intelectual, trámites legales, reediciones y traducciones, sin mencionar las dificultades técnicas que representan los ejemplares antiguos.

De todos modos, la tendencia apunta hacia la digitalización de la información. Si el futuro propone el acceso en línea a todos los libros de todas las bibliotecas existentes, lo siguiente es preguntarnos qué tanta pertinencia tendrán las bibliotecas físicas en ese panorama. ¿Se trata de lugares que ya no serán necesarios?

Si así fuera, ¿qué haríamos con los libros en papel? Esos libros exigen espacios para ser almacenados y, sobre todo, leídos. ¿Será que las próximas generaciones asistirán a bibliotecas de libros impresos de la misma manera en que nosotros asistimos a museos? No lo creo. Lo más probable es que libros digitales y libros en papel encuentren la forma de habitar el mismo universo.

Síguela en Twitter: @terciopelo

LUCIA LA DE FLOR

Desde pequeña tenía la necesidad de escribir todo lo que le pasaba, nunca imaginó que eso se convertiría en una pasión y la manera de contar lo que en verdad siente; ella llegó a nuestra cita seguida por un equipo de grabación, “están documentando todo el proceso de mi libro” -expresa muy contenta-, se acomoda en su silla y me dice: “tú pregúntame”.

¿Desde cuándo comenzaste a escribir? Desde los 8 años tengo un diario y siempre escribía lo que quería hacer, eventualmente me di cuenta que lo que estaba haciendo era escribir; después de algunas historias que dejé sin terminar, entré en un periodo de bloqueo y había comenzado una novela que parecía no avanzar. Entonces alguien me dijo una frase de Picasso “si las musas existen será mejor que te encuentren trabajando”, por lo que decidí hacer eso y me puse a hacer muchos ejercicios de escritura.

¿Cómo comenzó tu blog? Una amiga que es súper trendy me dijo “lo que debes hacer es un blog”. Mi primer escrito lo hice inspirada en Josefine de Mujercitas. Cada martes había prometido subir un texto y la verdad es que sentía un compromiso y no fallaba, después noté que tenía 180 visitas en mi blog, o sea que más gente comenzó a leerlo aparte de mi familia.

El siguiente paso para Lucia fue entrar a un curso de redacción. “Mi maestra me prometió que al final del curso iba a tener mi libro, el curso se terminó y la novela no había hecho su aparición, un poco frustrada, le pregunté a la maestra lo que había pasado, pues yo no había avanzado nada en mi novela, después ella me preguntó: “¿cuántos escritos tienes en tu blog?”, le contesté que como 300: “pues ahí tienes tu libro”, me respondió.

Lucia envió el diario de dominio público (como ella se refiere a su libro) a distintas editoriales, una de las cuales había sido recomendación de uno de sus seguidores.

¿Por qué “Lucia la de Flor”? Mi mamá se llamaba Flor y murió cuando tenía 14 años, muchos de mis escritos son creados en base a cómo superas eso, cómo vives tu vida diferente y realmente algunos escritos son “un pequeño duelito”, entonces al momento de abrir el blog pensé ¿qué es lo que más me identifica? y así fue como quedó “Lucia la de Flor”.

¿Qué te inspira? La pintura, los amigos, viajes, fiestas, ser reportera de Quién; pues gracias a mi trabajo he tenido la oportunidad de entrevistar a escritores importantes que me han inspirado, como Jorge Bucay y Guadalupe Loaeza. Bucay me dijo que hablara con mis personajes, ahora lo voy a ver y le voy a dar mi libro. Se me hizo bien padre saber que les pasaban muchas cosas que a mí me pasaban, aparte empezaron a publicar a mi edad aproximadamente, o sea que estoy en el rango correcto para publicar mi primer libro.

¿Te sientes conectada con tus lectores del blog? Sí, es lo más padre, yo me siento como si mandara mensajitos en una botella, saco mis cosas que traigo adentro y ellos me contestan, me cuentan sus problemas, y yo espero que no llegue el punto en el que no pueda tener esa conexión.

¿Alguna historia de tus seguidores te ha marcado? Cuando no tenía dinero para publicar el libro comencé el “güeraton” y lo puse en Facebook, una niña se puso en contacto conmigo y me contó que era una amiga de un niño en Dinamarca que era mi fan, él tenia cáncer y llevaba dos años leyéndome, me comenzó a seguir porque un día puso miércoles al revés en Google y salió un escrito mío que se llamaba así y estaba ahorrando para venir a conocerme, desafortunadamente él falleció el 15 de junio.

La verdad es que no pude y comencé a llorar, me puse en contacto con su familia y me dijeron que me querían ayudar de alguna manera y mandarme regalos que él me había hecho; me metí a su Twitter para conocerlo más; tuve que hablarle a mi editora y decirle que tenía que parar la impresión para incluir una historia, ella me dijo “estás loca”, pero le dije que valía muchísimo la pena, se detuvo la impresión, se agregó al principio un escrito de 16 páginas y es sobre él, gracias a él entendí que es real, más gente de la que yo pensaba lee mis escritos en el blog, se identifican y les gustan, por eso no voy a dejar de escribir.
Es curioso como en los escritos en los que siento que me he “desnudado” son los que la gente lee más y comenta más, la gente te acepta más cuando te muestras tal y como eres. Es cuando más me contestan y me cuentan que ellos también se sienten así.

¿Qué sigue para Lucia? Pues te puedo decir que yo quiero continuar en Quién, les agradezco mucho toda la libertad que me han dado para escribir, pero también quiero escribir otro libro y por supuesto continuar con mi blog.

¿Hay algo que los lectores de tu blog no sepan de ti? Sí, creo que no saben lo mucho que me importan en verdad, recibo tanto amor de personas que no conozco, los leo absolutamente a todos y, aunque suene raro, sus comentarios hacen mi día.

THE LITTLE BLACK JACKET

CHANELS CLASSIC REVISITED BY  KARL LAGERFELD & CARINE ROITFELD

Uno de los íconos de Chanel es sin duda el Little  Black Jacket, un símbolo de elegancia y feminidad. Una prenda clásica con un aire relajado y atemporal, que pertenece a todas las épocas.

Karl Lagerfeld decidió rendirle un homenaje a la prenda icónica en un libro, fotografiando a 109 celebridades usando el Little Black Jacket, según su estilo.

La exposición con la colección de fotografías se ha presentado en Tokio, Nueva York y Hong Kong.

Entre las celebridades que participaron estuvieron: Sarah Jessica Parker, Georgia May Jagger, Laetitia Casta, Ayo, Anna Wintour, Lily Allen, Yoko Ono y Milla Jovovich, entre otros. La sesión fotográfica se realizó en Cannes, Nueva York y en París.

El libro estará a la venta en librerías en el otoño del 2012.

La serie de fotografías está disponible online, en el sitio: http://thelittleblackjacket.chanel.com

CARLOS FUENTES

Carlos Fuentes vive en la inmortalidad de sus letras, pero más aún, quedará siempre como parte del imaginario colectivo por sus múltiples colaboraciones a la cultura y a la condición del pueblo mexicano.

Personaje, quien a pesar de su mexicanidad, siempre estuvo rodeado de un sentido de internacionalismo: hijo de diplomáticos mexicanos, nació en la ciudad de Panamá, y vivió una niñez que lo llevó a experimentar muchas culturas. Sin duda, desarrolló un sentido muy afinado sobre lo justo, sobre lo necesario y entendió las carencias y contradicciones de la sociedad humana, al vivir en un entorno tan diverso y cambiante. Esto fue una constante en su vida, ya que viajó y vivió en muchos lugares.

En su juventud, estudió la carrera de Derecho, en México, y en Suiza realizó estudios en el Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra, mientras trabajaba en la Organización Internacional del Trabajo y fungía como secretario del representante de México ante la Comisión de Derecho Internacional de la Organización de las Naciones Unidas. Él mismo aludía a que su paso por Ginebra había sido muy formal, pero a la vez constató que en Europa, México era aun visto en los cincuenta, como un país de caníbales.

Más adelante, trabajó en Difusión Cultural de la UNAM, después ingresó a la Secretaría de Relaciones Exteriores, como Embajador de México en Francia, país con el que desarrolló una relación muy cercana, y fue delegado representante de México en distintos foros internacionales. Fue catedrático en Harvard y en Cambridge.

Como escritor, indudablemente fue influenciado por el contraste entre México y el mundo, sin embargo, como muchos de los grandes, su afán por la escritura se originó en su amor por la lectura. Fundó en 1956 la Revista Mexicana de Literatura. Gabriel García Márquez cuenta que para cuando conoció a Fuentes en 1961, el mexicano ya había leído las dos novelas que había escrito, y que habían sido poco difundidas. Apoyó mucho a los jóvenes escritores, leía siempre los textos que le mandaban y ayudaba a desarrollar a nuevos talentos, como consecuencia de su ferviente admiración por las letras.

Fue jurado durante la Muestra de Venecia de 1967, donde Buñuel ganó el León de Oro. Fuentes fue uno de los más fervientes defensores del cineasta. Narra el autor que en esos días vivió fascinantes experiencias en las fiestas venecianas, las que por su vertiginoso ritmo, eventualmente lo llevaron a migrar a Londres.

García Márquez también cuenta sobre el encuentro que tuvo con Fuentes en 1968, cuando conocieron a Milan Kundera. Dicha reunión se realizó en un sauna checo, bajo el pretexto de que era el único lugar en Checoslovaquia donde no había micrófonos ocultos. Esto, evidentemente por la tensa situación política local de entonces. Al parecer, el sauna no tenía regaderas de agua fría, así que decidieron arrojarse al río Moldava en pleno invierno, lo que demuestra el espíritu aguerrido de tales personajes.

Consideró fundamental la labor de la clase intelectual en el mejoramiento social, siempre estuvo muy involucrado en política, no sólo desde su obra, sino que lo hizo toda su vida como ciudadano, y a través de sus declaraciones y críticas a las clases gobernantes del país y del mundo. Fue muy crítico de la falta de democracia en México, de la incultura y poco desarrollo real del país, y como analista, se enfrentó continuamente a las acciones ilícitas realizadas en el ámbito internacional.

Su obra es extensa, va de la novela al ensayo. Utilizando la narrativa moderna mexicana, acertó en proyectar la realidad revolucionaria, exploró la fantasía y lo sobrenatural, lo atemporal, las falacias y los aciertos culturales. Algunas de sus novelas más importantes son La región más transparente, Terra Nostra, Aura, Gringo Viejo, y La muerte de Artemio Cruz.

Fuentes escribió en diarios durante mucho tiempo, y existe en el tenor de sus escritos, la idea de que las opiniones y la expresión de las ideas deben estar por encima de la barbarie y la violencia.

Twitter: @agusyanez

ÁNIMA, DE ANTONIO ORTUÑO

Mi oficio de hace años es el de productora audiovisual, y he pasado por todo tipo de proyectos, historias y sentimientos. La pasión que le he puesto a mi trabajo me ha llevado al límite. Le he llorado e insultado como una amante despechada, le he jurado por mi madre no volverle a ver, me he enfermado de amor y de odio, le he brindado dulces palabras al oído que prometen una relación sin fin, sin condiciones, con un futuro perfecto. La intensidad del trabajo te puede consumir si no estás preparado emocionalmente para ello; hay que ser un guerrero para resistir tanto maltrato.

Mi charla con Antonio Ortuño estuvo anticipada por la lectura de Ánima, su último libro. Sin saber qué iba a encontrar, comencé a leerlo y me pareció perturbadoramente familiar. Desde las primeras páginas tenía la sensación de conocer a fondo a los personajes, y no lo digo de manera metafórica, lo digo de manera real. Ánima es un libro que habla de cine en una ciudad que podría ser cualquiera, pero que en realidad es Guadalajara.

Antonio Ortuño es un escritor de oficio; muchos años de su vida se ha dedicado al periodismo, medios y comunicación, pero es, sobre todo, un escritor publicado y premiado. Ganador del segundo lugar del concurso Herralde de Anagrama en 2007, por su novela Recursos Humanos, Antonio fue incluido en el 2010 en la prestigiosa lista de escritores jóvenes de lengua española de la revista inglesa Granta. La edición mexicana de la revista GQ lo eligió como el mejor escritor ese mismo año.

Ánima es un libro muy íntimo y surge de la necesidad de hacer un homenaje a un amigo después de su muerte. El resultado es claro, es un sencillo y divertido reflejo de lo que sucede en un ambiente laboral como el cinematográfico. Lleno de anécdotas personales y sin pretensiones, Ortuño describe escenarios y situaciones que rayan en lo absurdo: “Rigo Mora era compañero de la escuela de mi hermano mayor y un visitante frecuente en mi casa. Ahí lo conocí y de ahí surgió la oportunidad de trabajar para él como operador y asistente. Yo era el que disparaba el obturador de la cámara de 35 mm. con la que Rigo hacía animación en plastilina, no tenía idea en qué me estaba metiendo. Nos volvimos muy buenos amigos. Escribir de ciertos aspectos autobiográficos, era una especie de riesgo importante, pero para eso está la literatura. El personaje de ‘el Animal’ evoca alguien real, que vive, a alguien cercano.”
El Gato Vera y el Animal son los protagonistas de esta historia. Juntos, emprenden una serie de proyectos cinematográficos fallidos que van de mal en peor, dibujando un destino completamente diferente para cada uno, pero que los mantiene ligados de manera muy particular. Los tropezones que tienen pueden llegar a ser inverosímiles, la decadencia de las imágenes descritas también. Por una extraña coincidencia, puedo asegurarles que lo que se describe es real. El contexto y la peculiar forma de ser del cineasta es lo que le da sentido a todo: “El cine es un medio colectivo, se ve de manera colectiva incluso. Da muchas posibilidades para que los personajes convivan, se friccionen, colisionen, que entren en conflicto. Los conflictos de los escritores son extraliterarios, es un mundillo muy parecido el de los dos ámbitos, pero la relación entre un escritor y otro es irse a emborrachar juntos, no trabajan uno con otro, eso le da una dimensión muy diferente a un cineasta y a un escritor. La frustración está presente en un director de cine, depende de todo mundo para llevar a cabo tu idea. Yo no puedo negociar, por eso soy escritor. Como dice Rubén Fonseca, uno no escribe sobre su vida, sino sobre sus vidas posibles, y eso hice yo.”

Y es que las pasiones enferman de la peor manera, te pueden mandar al cielo o al infierno de una patada, sin compasión, te matan de a poquito, te dejan sin aliento. “Lo que más importa en la historia de Ánima, es que son personas que se enfrentan entre sí, haciendo lo que más les gusta hacer, y eso pasa en todas partes.”

 

Twitter: @beckyandthecat

BIBLIOTECA URBANA

La colonia Americana de Guadalajara es de los lugares más interesantes y bonitos para vivir en la ciudad. La arquitectura es incomparable, antigua, señorial. El ambiente bohemio y relajado está presente por doquier. Cafés, restaurantes, bares, tiendas, diversidad cultural y vida de barrio son virtudes importantes en este espacio.

Hace un par de años tuvimos una racha de inseguridad muy seria. Todos los que habitamos la colonia, lo experimentamos de manera cercana, incluso personal. Esconderse por la inseguridad no era la respuesta. La mejor forma de recuperar la zona ha sido regresar a las calles y vivir plenamente el barrio, activar los espacios públicos.

Colectivo Americana nace en 2010, y comienza a funcionar con la idea difundir el arte local y recuperar los espacios públicos en esta área de la ciudad. Exponer, “mancuernar” y gestionar son parte de la labor de este grupo integrado por un equipo multidisciplinario de cuatro personas: Melissa Pelayo, diseñadora gráfica; Jorge Estrada, mercadólogo; Giancarlo Capurro, empresario; y Oswaldo Morales, creativo.

Apoyar con su expertise a otros proyectos vinculados a la colonia también es parte de su labor, y el primero de ellos es la Biblioteca Urbana.

Esta biblioteca está ubicada en la Plazoleta Libertad (Av. Libertad y Colonias), y la idea es original de Guillermo Natera, arquitecto de profesión y miembro del colectivo Triciclo. En septiembre de 2011, Guillermo, hace la primera intervención de este tipo en Zapopan, con una duración de una semana. Después, los chicos de colectivo Americana se acercaron a él y comenzaron a trabajar en conjunto. Con el apoyo de Laboratorio de Lectura, Book Crossing y la estación de radio RMX, gestionan, difunden y organizan todo para que se vuelva algo tangible.

Ahora, la Biblioteca Urbana es un proyecto sólido que será permanente. Es un quiosco “libre”, donde no hay paredes, construido con materiales reciclados, abierto las 24 horas del día. No cuenta con vigilancia, ni con alguien que atienda; la idea es que seas tú quien se acerque y vea lo que hay dentro. Los libros en calidad de individuos libres y autónomos, pueden irse prestados un día o un mes, tal vez pueden no volver, regresar luciendo de manera completamente diferente o incluso ser sustituidos por otros. Todo dependerá de quién sea su cómplice, de quien los elija para darles el uso que le parezca más adecuado.

Hasta el momento hay un acervo de 300 libros de todo tipo. Libros nuevos, rotos, viejos, rayados, incompletos, revistas, todos ellos donaciones.

“Con esta cantidad de material se podrían montar seis bibliotecas públicas, pero no hay dinero por el momento. Esperamos expandir el proyecto a lugares como la Plaza Juárez, la Plaza del Expiatorio, las colonias Santa Teresita y Moderna” comentan Oswaldo Morales y Jorge Estrada. La idea es que los otros quioscos funcionen igual y que se amplíe el registro bibliográfico que ya existe en Internet. La donación también será permanente.

Si te interesa donar libros puedes ir a los siguientes lugares:
La Nacional (Av. Chapultepec #215)
Restaurante El Recco (Av. Libertad #1981)
Black Sheep Pub (Av. Libertad 1842)
www.colectivoamericana.mx