KATSUMI KOMAGATA

 

Las palabras y las imágenes abstractas de Katsumi Komagata.

La belleza puede tener un significado distinto para todos. Para algunos la belleza es excesiva, abundante. Para otros, el valor de la sencillez es el que aporta, de la manera más elegante y exquisita, la medida justa para crear la perfección, lo más bello. La abstracción llevada a un nivel máximo donde dentro de todo lo sencillo se encuentra, de manera muy poco evidente, lo complejo. Desarrollar la imaginación, generar la capacidad de releer un contenido y encontrar un fondo distinto, es parte del propósito del trabajo del diseñador japonés Katsumi Komagata.

Este autor especializado en hacer libros para niños comenzó experimentando con su hija. Cuando ella tenía tres meses la observaba, ávido de poder entender sus pensamientos, pero sobre todo, queriendo lograr una comunicación muy esencial con ella, el contacto visual, el reconocimiento a través de la mirada. Katsumi descubrió cómo los colores intensos atraían la mirada de su hija y, a partir de ahí, comenzó a desarrollar libros infantiles únicos.

De una técnica muy particular, casi emparentada con el origami, surgen estas piezas de arte que ponen en evidencia la sorpresa y la curiosidad, más allá de la primera impresión. Y es que Katsumi considera que sus libros son gráficamente abstractos, son material para que el lector use su imaginación, para que la gente con su energía les encuentre un significado y se apropie de ellos. Son libros que retan a los adultos a ver desde otro lado. Hay que hacer un esfuerzo por explicar a los niños cosas que no son obvias; la transformación de la naturaleza, las estrellas como símbolo de esperanza, la música sin sonido, un libro sin textos.

La contemplación como estado mental y como proceso creativo es lo más importante para él: “de la naturaleza podemos aprender muchas cosas, ahí es donde residen los cambios más sutiles y también los más enérgicos, como el cambio del color del cielo, el viento, la temperatura. Pero debemos estar atentos, observar. Por ejemplo, si nosotros caminamos por la calle, probablemente no veamos nada si no observamos, si no contemplamos. Todos los días ocurren cosas diferentes. Esto es muy relevante para que los niños desarrollen su creatividad, su curiosidad; es una forma de aprendizaje. Vivir en la naturaleza es muy importante, porque cambia todo el tiempo, en las ciudades todo está muy controlado”.

Katsumi viaja por el mundo impartiendo workshops, donde enseña un poco de su técnica de trabajo. Le gusta compartir con la gente sus conocimientos, la reúne y se divierten. “Muchas veces trabajamos con gente que tiene capacidades especiales y en general es raro que tengamos contacto con ellos, porque la sociedad divide y segmenta. Al trabajar en un taller como éste podemos conocernos y acercarnos un poco más. En la sociedad hay muchos tipos de gente y los gobiernos tratan de controlarnos generando divisiones. Es más fácil dividir cuando estamos separados, si no tenemos contacto unos con otros, si no nos conocemos ni nos apreciamos. Obligadamente deberíamos ser incluyentes para así fortalecernos”.

Parte del propósito de su trabajo es hacer que la gente salga de su zona de confort, que trabaje con cosas difíciles, con asuntos que sean un reto. “Si uno sortea una dificultad puede llegar a la satisfacción y al placer. Es fácil ser pasivo, esperar a que alguien te diga qué hacer sin mover nada es un poco aburrido. Quiero que los niños estén activos y estén interesados aunque existan dificultades, porque cuando las superen estoy seguro que se divertirán”.

Algunos títulos del autor: Descúbrelo, A Cloud, Little Tree, Sea is blue when sky is blue, A place where the stars rest, I´m gonna be born, Sound carried by the wind.

Si quieres saber más acerca de Katsumi Komagata visita:

www.petraediciones.com

http://www.one-stroke.co.jp

Twitter: @BeckyandtheCat

 

LOS DINOSAURIOS VIVEN EN LA LUNA

Tessie Solinís es madre, esposa, escritora, empresaria. Su historia como escritora comienza al ser adolescente, inspirada por su madre y el desamor, escribía poesía y cuentos cortos. Comenzó a crear cuentos para niños en el 2003, alentada por una amiga y compañera de trabajo: “en el Trompo Mágico conocí a Alejandra Barba, ella un día me propuso hacer un cuento; yo escribiría el contenido, ella haría las ilustraciones”. De ahí resultó el libro Inés Tres Pies, su primer libro para niños.

El proceso es similar al de casi cualquier escritor que quiere publicar un libro: la búsqueda de una editorial, tocar puertas, rechazos, años de perseverancia. Un resultado positivo en una convocatoria de la SEP fue la que le dio impulso para sus siguientes proyectos. El proceso le ha llevado ocho años y ya tiene su cuarto libro publicado.

“Cheto y yo teníamos la inquietud de trabajar juntos en algún proyecto desde hace tiempo. Siempre me gustó su trabajo como artista plástico, y la idea de hacer un cuento donde él hiciera las ilustraciones era algo que nos emocionaba a los dos. En cuanto nos pusimos de acuerdo, comenzamos a trabajar. Los dos somos papás, así que coincidimos en que algo que les encanta a los niños son los dinosaurios”. Cheto compiló dibujos de su hijo, que en ese entonces tenía tres o cuatro años, y se volvió el centro de inspiración para la historia y las ilustraciones.

Álvaro de la Rocha, mejor conocido como Cheto, comenzó a trabajar en la década de los noventas en Radio UdeG, y de manera simultánea, se enfocó en la tarea del arte gráfico. “Desde niño me inventaba personajes, pero fue a los 18 años que comencé a pintar formalmente. Comencé exponiendo en lugares como la galería Magritte, del Roxy. Pintaba personajes como vacas, naves espaciales y marcianos, a los que dibujaba con pintura fluorescente sobre fondos sicodélicos”. Su trabajo es lúdico, colorido, divertido; ideal para un libro infantil.

Cheto le pidió a su hijo que evaluara sus propuestas: “Después de leer el texto de Tessie, yo hacía bocetos y se los mostraba a Bernardo, él me decía si les entendía o no, y mi hijo se convirtió en el juez de mi trabajo”. Así nació Los dinosaurios viven en la luna, recientemente publicado por la editorial Puerta Mágica.

Leelefante
Todos sabemos lo difícil que es emprender un negocio en estos tiempos, pero pese a ello, Tessie se asoció con Emma Madrazo para hacer realidad Leelefante, una librería para niños. “Me gusta mucho compartir historias. Cuando voy a librerías fuera de Guadalajara, quiero llevarme todo lo que veo, pero más para que otras personas tengan acceso a los libros. Por compartir, no por el afán de la posesión”.

El espacio es pequeño pero muy acogedor y lo que más llama mi atención es que es como una librería-boutique, los libros son muchos y no están repetidos. La sorpresa de encontrar colores, formas y contenidos tan diversos y que resultan obras de arte, es muy agradable y gratificante a nivel sensorial. “La lectura no debe ser forzada, es un placer, no tiene que ser complicada. A los niños como a los adultos no se les debe forzar a nada, dar opciones es lo óptimo”. Y opciones son las que tiene Leelefante.

“Hemos tratado de ser muy cuidadosas con los títulos y contenidos, queremos que sea especial”. Hay libros de nutrición, de sexualidad, de ciencia, sobre la muerte. Son textos que están específicamente diseñados para niños, pero que pueden ayudar a los adultos a abordar temas complicados, desconocidos o atemorizantes.

Titiritesa es un cuento de una princesa que se enamora de otra princesa. Es un libro para niños pequeños, de cinco o seis años. Hay otro de una adolescente que comienza a descubrir su sexualidad y que tiene dudas de por qué le atraen las niñas. Los libros que hablan sobre la muerte son una guía para los adultos también, ayuda a explicar de manera sencilla, cosas que incluso para nosotros resultan incomprensibles”.

Dentro de la gama de cosas que hay, encuentro especialmente atractivas las editoriales japonesas. Hay libros de manufactura exquisita y que, bajo ninguna circunstancia, dejaría en manos de mis sobrinos. Todos tienen un toque lúdico y son un regalo perfecto para un adulto que guste del arte en papel. Muchos de estos libros no están a la venta en ninguna otra ciudad de nuestro país. La variedad y calidad de editoriales nacionales que se pueden encontrar también son una sorpresa: “Petra es una editorial tapatía que tiene mucho cuidado con sus ediciones y sus libros son realmente artísticos, tienen premios a nivel mundial por su diseño de arte”.

El recorrido por Leelefante vale la pena. A primera vista, parece que se puede revisar todo el lugar en unos minutos, pero en realidad, puedes pasar una tarde entera ahí y seguirás descubriendo cosas del fascinante mundo de los libros infantiles.

Leelefante
Av. Providencia 2635
Col. Providencia
T: 3817- 5363

SIEMPRE TENDREMOS BERLIN

Siempre recordaré el día en que Haruki Murakami llegó a mi vida. Entonces yo tenía veinticuatro años y regresaba del aeropuerto tras haber perdido el vuelo, que más tarde, se convertiría en el símbolo de lo que Fréderic Gaussen describe como la aventura individual, como aquello alojado tan profundamente en la intimidad de la conciencia que escapa, incluso, a su propio creador…

La librería se encontraba a unas cuantas cuadras de mi apartamento, por lo que decidí trasladarme hasta ahí, a pié. Al entrar mi mirada se vio atraída –de forma casi automática-, hacia la hermosa y elegante figura de una mujer, que vestida en tonos pastel, da la espalda al espectador y en un único gesto –su mano izquierda sostiene entrelazado el dedo corazón de la mano vecina-, suscita el deseo de leer las páginas que bajo ella duermen. Camino de regreso a casa, entre mis dedos, siento el peso de la bolsa amarilla que me acompaña y en un íntimo abrazo carga Tokio Blues (Norwegian Wood) de Murakami.

A partir de éste momento y en los meses consecuentes, mi historia seguirá los lineamientos de toda narración Murakamiana. Al igual que muchos de sus protagonistas, emprenderé un viaje a través del infinito eje del mundo,
viviré un peregrinaje a través del tiempo, del sexo y de la música. Los sueños algunas veces serán los embriones de obsesiones, otras principios creativos, pero siempre un cambio de realidad. Recorreré grandes distancias, ronronearé un poco y
finalmente aprenderé que cuando se huye de uno mismo, el viaje resulta interminable.

Haruki Murakami construye relatos donde nos convertimos en acompañantes de aquel que ha emprendido una progresión espiritual y fluctúa entre las distintas dimensiones que se van dibujando. En sus obras, navegamos a través de símbolos vivos,
símbolos que poco a poco conllevan a personajes como Kafka Tamura o a Tooru Okada a un instante en el que el sentimiento de identidad se aliena y se disuelve, se desmorona en pedazos, para en un último latido, claro y húmedo, encontrar un nuevo
ritmo, un tiempo paralelo donde los sonidos y los silencios murmuran: perte ne ces.