José Carlos Redon y Bugs en el Festival Internacional de Cine

En el Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG), como parte del programa Cine Culinario, pudimos disfrutar, además de una serie de propuestas súper interesantes, de una cena con insectos en el nuevo restaurante Trasfonda: el perfecto cierre después de ver el documental Bugs.

Cine Culinario con Cena BugsBugs es un documental producido y dirigido por Andreas Johnsen, quien está convencido de que comer insectos es no solo saludable, sino también delicioso. Este creador, junto con Roberto Flore y Josh Evans, chefs e investigadores daneses, recorre los cinco continentes, investigando las formas de consumo de insectos en distintas culturas del mundo. El proyecto está respaldado por Nordic Food Labs, institución fundada por René Redzepi, chef de Noma, quien se dedica a investigar la diversidad y los sabores de los alimentos.

El pasado 16 de marzo, dentro del marco del FICG, pudimos apreciar este documental y disfrutar de una cena organizada por el chef Francisco Ruano en Trasfonda. Ahí se sirvieron platillos con insectos que los comensales disfrutaron al máximo: después de ver el documental, morían de ganas de ser parte de esta nueva forma de entender la comida. El chef José Carlos Redon, productor de escamoles en Hidalgo, trajo los ingredientes. Este mexicano experto en el tema participa en el documental.

BugsWeb_01El menú

– Tostada de marlín y larva viva con mayonesa de chipotle
– Cocopaches con requesón sobre tamal frito
– Tostada de chapulines con aguacate y quelites a la mexicana
– Acociles al mojo de ajo y tomate con quesadillas
– Tacos de escamoles al epazote con frijol y tocino
– Tacos de chinicuil en salsa verde, aguacate y nopal
– Caracoles con chorizo a la mexicana y pan de ajo
– Sorbete de limón con hormiga
– Camote encerado con helado de nata, polen y larva viva de abeja

BugsWeb_03El alimento del futuro

Andreas Johnsen realiza Bugs para crear conciencia sobre la importancia de los insectos en la dieta humana de todos los días. El documental muestra cómo cada tipo de insecto se estudia en cada región del mundo y cómo se rescatan las tradiciones, desde tiempos ancestrales hasta la actualidad. No podía faltar la tradición mexicana, pues cocinar con insectos es algo que nuestros antepasados practicaban desde tiempos prehispánicos. Es momento de rescatar y preservar su técnica.

José Carlos, experto en insectos comestibles y productor de escamoles, nos habla del consumo de insectos en el país: “Se trata de un valor cultural, de tradición; ahora más que nunca hay que preservar estos conocimientos como parte de la biodiversidad.” En cuanto al valor nutritivo de los insectos y la frecuencia de ingesta, el chef comenta: “Puedes comerlos diario, pues son una alta fuente de proteína, incluso más de la que ofrecen los mamíferos. Los insectos tienen a partir del 60 por ciento de proteína.” Obviamente hay que balancear para no saturarse de proteína. “Dependiendo del insecto, se hace una recomendación de cuánto comer. También es importante la preparación, el consumidor debe informarse antes de incluir insectos en su dieta.”

Las tradiciones que rescatamos al producir y consumir insectos son maravillosas: “Son tradiciones prehispánicas que nacen de la necesidad de aprovechar los recursos del territorio. Se trata de entender y saber leer a la naturaleza.” De acuerdo con Redon, los insectos podrían ser el alimento del futuro: “Necesitamos reequilibrar nuestras dietas y hábitos alimenticios. Se puede obtener una mayor presencia de insectos en nuestra alimentación actual, dejar de comer productos transformados que generan un impacto negativo al medio ambiente, como el ganado. Y sí, los insectos pueden ser el alimento del futuro, porque forman parte de un sistema diferente que funciona al ser sostenible.”

BugsWeb_02Bugs en México

En Puerto México, municipio de San Agustín (Tlaxiaca, Hidalgo), se encuentra la granja productora de escamoles. “Es un proyecto familiar, con el objetivo de recuperar especies endémicas, flora y fauna, para evitar en la medida de lo posible llegar a un momento de alarma, en el que peligren las especies en extinción. Básicamente intentamos prevenir la situación ayudando a la economía local y a las comunidades que dependen de la producción de insectos. Queremos ser un modelo de referencia para otras zonas de cultivo o recolección de insectos, así como nosotros hemos aprendido de otros proyectos”, cuenta José Carlos. En la granja se recolectan chimicuiles, chapulines, escamoles, xahues y gusanos de nopal. También se recoge gualumbo (flor del maguey), sábila, biznaga y garambullo. Todo esto es distribuido en varios restaurantes de la República Mexicana. La producción es bastante limitada, pero la granja tiene clientes de alto renombre, como el restaurante Pujol en la Ciudad de México.

“Bugs llega a nosotros —comenta José Carlos— gracias a Ben, quien estudió y trabajó en la misma ciudad que yo, en la pequeña Bra, sede de Slow Food en Piamonte. Ben es el chef investigador de Nordic Food Lab, fundado por René Redzepi. Como parte de su programa, Ben visitó México, en donde los dos chefs se reencontraron. Cuando Redon habló sobre su trabajo con escamoles, de inmediato recibió invitación de Ben para colaborar con su proyecto. “Josh y el director Andreas vinieron a conocerme, los llevé a la granja en Hidalgo y poco a poco me introduje en el proyecto”, cuenta el chef mexicano. El documental se presentó en el Tribecca Film Festival. Ahí José Carlos, como representante de México, lanzó un helado a base de escamol. Desde entonces, en la mayoría de las presentaciones, se organiza una cena con insectos y él es el chef invitado, puesto que ya cuenta con una logística para transportar el producto, justo como sucedió en Telluride para el Mountain Film Festival, Nueva York con Tribecca, la presentación del proyecto en Dinamarca y el ficg32, entre otros festivales y ferias.

José Carlos hace énfasis en que la ingesta de insectos no es una moda sino una forma de alimentación con historia. Bugs se propone invitar a la gente a probar nuevos sabores, a entender que estos animales no tienen terminaciones nerviosas, por lo que al matarlos o cocinarlos no se les causa dolor. Es por eso que el chef Redon, junto con un equipo de personas de todas partes del mundo, está creando experiencias gastronómicas con la empresa Airbnb. En la granja de Hidalgo será posible vivir la experiencia de recolectar insectos, aprender a prepararlos, disfrutar de la flora y la fauna de lugar, en convivencia con los chefs. Para ser parte de este nuevo proyecto, solo tendrás que programarlo en la aplicación de Airbnb, como si estuvieras reservando una habitación. Próximamente se hará público el enlace de esta nueva aventura conocida como Gastropilgrims, que ya ha sido lanzado.

Manuel García Rulfo y la vida inmoral / ideal

Muy pronto llegará a las pantallas La vida inmoral de la pareja ideal, la nueva película del director mexicano Manolo Caro, quien por cierto hace poco apareció en portada de Cream junto con Cecilia Suárez. En el filme veremos una historia de amor y nostalgia: Martina (Cecilia Suárez) y Lucio (Manuel García Rulfo), se envuelven en una relación que se interrumpe de manera abrupta, para reencontrarse 25 años después y aparentar ante el otro que su vida es perfecta. Platicamos con Manuel, quien nos reveló un poco de lo que veremos en la película más esperada de la cartelera nacional.

c28_cinemamgr_01¿Quién es el personaje que interpretas en La vida inmoral de la pareja ideal?
Lucio, un cuate que de chavo vivió una de esas relaciones tan intensas que nunca se olvidan, y eso lo marcó, lo llevó a ser lo que es.

¿Cuál es el tema de la película?
El amor.

¿Cómo se trata el concepto de lo ideal?
De manera inmoral, al mero estilo de Manolo Caro.

¿Existe la pareja ideal?
Creo que sí, desde un punto de vista realista, no desde el esoterismo de buscar un alma gemela, sino una pareja con la que tengas cosas en común, gustos parecidos, alguien a quien admires, en resumen, que sea como tu mejor compa… Eso sí existe.

Háblanos de la experiencia de trabajar con Manolo Caro.
¡Es muy divertido! Conozco a Manolo desde hace mucho, somos buenos amigos y siempre había querido trabajar con él. Me gusta mucho su cine. Creo tiene un sello muy particular, sus personajes son entrañables y llenos de colores, y a mí como actor eso me llama: trabajar con directores con personalidad.

¿Qué fue lo mejor y lo más divertido en el rodaje de este filme?
Fueron muchas cosas. Una de ellas fue trabajar con gente que admiras como es el caso de Manolo, con todo el reparto, que admiro mucho. Otra de las cosas fue que la mayor parte de la película se grabó en San Miguel de Allende. Estuvimos ahí como tres semanas, y pues levantarte a trabajar en un lugar así está increíble. Todo fue súper. Los invito a que vean la película, se van a entretener, a divertir, y otros tal vez lloren.

Larga vida a Los Cabos Film Festival

Una de las aristas más poderosas de Los Cabos International Film Festival es el ecosistema audiovisual que muestra. Gracias a su programación, el pulso de la cinematografía canadiense y norteamericana —además de la nacional— se exhibe en dos lugares sede: el complejo Cinemex y el Pabellón Cultural cabeños, donde se realizan cada año las proyecciones especiales y las galas. Los países del norte fungen también como socios culturales y comerciales, lo cual enriquece, de base, la propuesta global de las exhibiciones y los eventos.

IMG_0398Quizá sin este ciclo de cine internacional los mortales no podríamos ver filmes tan atractivos, de factura independiente, como Tangerine de Sean Baker, Nasty Baby de Sebastián Silva, James White de Josh Mond, Room de Lenny Abrahmson, o Sleepy Giant de Andrew Cividino. Es probable que algunos de estos filmes no se vuelvan a exhibir en el país.

Celebro también cómo el festival ha puesto el acento en las dinámicas contemporáneas de la era digital, ampliando su espectro con la sección Cabos TV, donde se puede propiciar el diálogo en busca de modelos y contenidos aptos para una generación que consume cine y televisión desde dispositivos móviles. Tampoco es ajeno que grandes directores de cine entran a la construcción de historias para la pantalla chica y los creadores de contenidos televisivos incursionan en el cosmos del cine independiente.

IMG_1123Este festival es, en México, el que otorga el mayor monto económico en premios. Cuenta con 480 mil dólares que apoyan, sobre todo, proyectos en fase de desarrollo y en proceso de posproducción. Aunque se tiene fecha precisa para la quinta edición (del 9 al 13 de noviembre del 2016), en su última edición extendió —luego de finalizado— sus proyecciones a la ciudad capital del país a través de la marca Cinemex. En las salas de este complejo, en diciembre del año pasado, se estuvieron presentando cinco filmes programados bajo el título “Olas desde Los Cabos”. Junto a los festivales más sólidos de México (Guadalajara, Guanajuato y Morelia), los de Los Cabos y la Riviera Maya pujan con mucha fuerza en su propia naturaleza.

En esta ocasión, uno de los momentos que más disfruté fue la incursión de Jared Leto en la gala inaugural. El actor participó en el tributo a Jean Marc-Vallée, director de Dallas Buyers Club. Una delicia resultó el chispeante diálogo con la prensa de Ewan McGregor, quien recibió el Protagonist Award. Por otro lado, siempre es un gusto ver en las alfombras a los protagonistas del cine nacional como Ilse Salas, Tenoch Huerta, Humberto Busto, Eugenio Derbez… Sin embargo, la personalidad de este certamen en específico hace que figurones como Cindy Lauper o Liam Neeson aparezcan, de la nada, a la vuelta de la esquina.

IMG_1944Esto es Los Cabos: un festival anclado en uno de los destinos más hermosos de México, constructor de cauces por donde pasan las luminarias de la industria internacional, las voces del cine nacional y las creaciones de nuestros vecinos Canadá y Estados Unidos. Larga vida a este festival que, dirigido por Alonso Aguilar Castillo, pone el acento en la creación actual, así como en el pulso de un mercado que está cambiando y que aspira a seguir contando historias. Todo sea por ello.

Búsqueda cinematográfica en Bone Tomahawk

Después de meses de películas veraniegas sin atractivo de narrativa, desarrollo de personajes o algún interés visual (salvo el gran presupuesto que invierten los estudios para atraer a las masas a las salas de cine), no es raro que compañías como Netflix, Rocco o las ya conocidas páginas de descargas, tengan tanto éxito. Y creo yo que es porque la televisión le ha estado ganando cada vez más terreno al cine, pues tiene la gran ventaja de poder desarrollar historias a lo largo de trece capítulos o más, mientras que en el cine solo se cuenta con dos horas para presentar una historia que cierre completamente y que atrape al espectador en su totalidad. Cada día hay menos cine que apueste por entregas completas que nos transporten a los mundos o a las historias.

Dentro de esta desesperada búsqueda me topé con una grata sorpresa y dudo que haya una gran audiencia para una película semejante: Bone Tomahawk. Quienes la encuentren podrían convertirla en un nuevo clásico de culto. Con un reparto excelente y una narrativa que desafía los estereotipos al mismo tiempo que los honra, la obra es un sólido debut del director (el novelista y músico S. Craig Zahler, quien saltara a la fama por coescribir el discutido filme de terror Asylum Blackout), una de las películas de género más singulares del año.

La trama se centra en cuatro hombres que salen en una misión, para rescatar a tres personas secuestradas en un pequeño pueblo, por un grupo de indios caníbales troglodlitas. La película no inicia con ninguna prisa y nos lleva hacia la pequeña ciudad fronteriza de Bright Hope, esbozando algunas dinámicas con sus personajes de caracteres complicados. Desde el principio se puede percibir un fuerte sentido de cómo esta comunidad trabaja su orden social y cómo las relaciones en esa época son reflejadas a través de diálogos cortos que denotan jerarquía. No estoy seguro de si se crea un nuevo género con Bone Tomahawk, pero una cosa es cierta y es que el primerizo escritor y director S. Craig Zahler no está engañando a nadie con una película que definitivamente no es para todo el espectro de los aficionados al cine.

Hueso CreamBone Tomahawk está llena de buenos actores que desempeñan un papel impecable, que logran demostrar la gama de personalidades de la época para enriquecer un filme con un sólido guion. Vamos a empezar con… El occidental, Kurt Russell: es el obstinado sheriff Franklin Hunt, un hombre valiente siempre empático con su segundo al mando, Chicory, interpretado exquisitamente por un casi irreconocible Richard Jenkins. Después de que una doctora (Lili Simmons) y un ayudante del sheriff (Evan Jonigkeit) son secuestrados por los antes mencionados caníbales, el marido de la doctora, Arthur O’Dwyer (Patrick Wilson), se une a los dos representantes de la ley y al pistolero a sueldo John Brooder (Matthew Fox) en un rescate a miles de millas lejano a su pueblo, para rescatarlos.

Con un modesto presupuesto y una narrativa casi demasiado sencilla, Bone Tomahawk pasa mucho tiempo simplemente siguiendo a sus personajes a caballo, por lo que sin los ingeniosos diálogos, las grandes actuaciones y los toques de humor negro, habría sido bastante difícil engancharse con la historia. El filme se tarda exactamente un segundo en entregar su primera escena de violencia dramática, y aunque sin duda establece algunos tintes de comedia, da la sensación de que estos suceden en el acto final: nunca deja de haber una tensión terrorífica. Y no es que esperemos al final para ver la acción, porque hay momentos absolutamente oscuros y espeluznantes en los primeros dos tercios. Hay secuencias más adelante que en definitiva no son aptas para estómagos débiles y, más allá de la violencia, hay un temor innegable que no da tregua.

Con 132 minutos de duración, Bone Tomahawk es más larga que el promedio de las películas, así que tiene sentido el hecho de que tome prestado de todos los géneros, en lugar de inspirarse en solo uno. El elenco será el mayor atractivo de esta película, sin embargo es la manera de escribir de Zahler (y su enfoque narrativo) lo que hace que la búsqueda de nuevas propuestas tenga su recompensa.

Jordi Mollá

Jordi Mollá estaba sentado en la terraza del hotel Demetria cuando llegué a presentarme. Fue educado y amable. Me encontré con su mirada clara y penetrante y su voz de matizados graves. Este español ha logrado cruzar con éxito el océano Atlántico compartiendo créditos en Hollywood con gente como Johnny Depp y Cate Blanchet. Es actor, escritor, músico, pintor y director.

Personalmente lo he seguido durante años por varios motivos; uno de ellos, haber participado en tres películas de uno de mis directores favoritos, Bigas Luna. Uno más: ha sido el protagonista de los sueños húmedos de toda una generación de mujeres —yo incluida— gracias a la hermosa película Son de mar (Bigas Luna, 2001). Él y yo debíamos hablar sobre pintura, sobre su exposición “Torero”, que estuvo en Demetria, pero a la conversación añadimos la comida, la espiritualidad, la música, y obviamente, a Bigas Luna. Esto fue lo que Jordi me contó:

“Torero”
Estoy haciendo una película en Guadalajara que se llama Buscando a Inés y aproveché para traer algo de mi trabajo pictórico. Me gusta llevar las piezas de un lado a otro porque el contexto modifica la obra. Esta es una serie en la que busco reunir tres cosas: la interpretación, porque el personaje experimenta emociones diferentes, la fotografía y la pintura misma. Es algo que me representa mucho, hago muchas cosas, escribo, dirijo, actúo, manejo diversos conceptos y lenguajes. En el cine hay que aprender a esperar y eso me cansa, como el óleo que tarda mucho en secar, no me gusta. Cuando pinto no me gusta que nada me haga esperar, si algo no se seca voy hacía adelante, me da igual, interrumpo la pintura si es necesario. En España tenemos las tapas, que es comer un poco de todo para calmar el estomago… para mí es un poco así, comer de todo, me aburre un mismo plato. Recuerdo que de niño mis padres me llevaban a comer y lo que más me gustaba era ir a tapear.

DSC_9672La paradoja del arte
A mí no me interesa ser un artista contemporáneo, y casi me atrevería a decir que no me interesa ser un artista, porque yo no soy un artista: creo que ese es mi eslogan, para que mi arte no se tome en serio. Es una paradoja pero es así. Ya pasé varios años tomándome un poco en serio con esto de la pintura, y el día que decidí que no era importante y que no era serio, fue el día en que realmente empecé a gozar. Me relajé y los demás también se relajaron. No intento demostrar nada, simplemente me gusta pintar, porque en el cine, para contar una historia, dependes de muchísimas personas. Es muy frustrante que siendo actor, si no tienes una cámara delante, no puedas hacer nada. En cambio un pintor puede expresarse solo. No necesitar a nadie es maravilloso.

Bigas Luna y la pintura
Comencé a pintar porque me motivó un personaje maravilloso que apareció en mi vida, que ha sido crucial para mí y que ya no está en este mundo y se llama Bigas Luna. Trabajar con Bigas era como irte de vacaciones, aprender un montón de cosas, pero no de una manera hostil, sino de una manera luminosa, placentera, era como una excursión mágica. Cuando Bigas me hablaba para hacer una película, lo que más me hacía ilusión no era hacer la película, lo que más me emocionaba era estar con él. Con Bigas hice tres películas y para mí es un referente artístico impresionante. Él me influyó en un aspecto obsesivo, en su obsesión por las cosas: la comida, por los pechos, las mujeres, las madres, el sexo, los coños… Sin embargo Bigas era muy simple. Cuando estábamos rodando y había un descanso, él se iba a pintar a su habitación; cuando salía de allí, yo le veía que brillaba, que tenía una luz brutal. Siempre pensé que eso era sano y sí, pintar es sanísimo. Por eso comencé a pintar, por verle así. Estuve pintando siete años y nunca nadie vio nada mío, a excepción de Bigas o algún amigo, pero yo no quería exponer nada, pintaba por mi salud mental y física. Ahora solo voy y pinto, lo que me importa es la meditación que surge a raíz de la pintura. A veces comienzas sin ganas y después fluyes, surge algo mágico, pequeñito, una explosión con mucha potencia. Así hago todo en mi vida.

DSC_9632El silencio y la creatividad
La creatividad te hace perder cosas. Por ejemplo, la escritura la tienes que practicar todos los días, seis horas al día, necesitas estar conectado, estar en una burbuja, dentro de una atmósfera particular. A veces no es fácil, la creatividad te hace pagar, te hace aislarte, te hace ser un incomprendido, un intolerante. Funciona de acuerdo con el grado de obsesión que tengas con tu creatividad y con tu obra. Yo soy amante del silencio, soy católico y me gusta ir a la iglesia cuando no hay misa, cuando no hay ruido. Una de las paradojas del silencio es la música. La música sale del silencio y la música sirve para la vida.
La espiritualidad es parte del silencio y si estás rodeado de ruido o tienes mucho ruido en la cabeza, no conectas con el espíritu. Tampoco se conecta con el espíritu vía WhatsApp, ni con mails, ni con Instagram, todo eso es contraespiritual.

Ambulante, a diez años del inicio

La gira de documentales, nacida en México, cumple diez años. A lo largo de esta década, Ambulante ha cuestionado la realidad a partir de un género que comenzamos a ver cada vez más en salas comerciales. El modelo de la gira de documentales se ha extendido a otros países de América: en 2015, Ambulante Colombia y Ambulante California celebran su segunda edición, mientras que El Salvador lleva a cabo su quinto festival. En nuestro país, Ambulante cierra su décima edición con los mejores resultados que ha registrado desde sus inicios, con un crecimiento del 725 por ciento: 210 sedes, 120 funciones al aire libre, más de 100 invitados, 50 producciones mexicanas, 180 películas. Además, pláticas, mesas redondas, performances, maratones de cine, talleres, obras de teatro, foros y clases magistrales formaron parte de la agenda.

IMG_3645Elena Fortes, directora general y fundadora de Ambulante, habla de estos diez años de “cine transportado” y de los objetivos de la gira: “Estos años han sido de un aprendizaje constante que proviene de todos aquellos que se han acercado a Ambulante: realizadores, colaboradores, público, equipo y voluntarios. […] Entre los logros más destacables, mencionaría el haber encontrado un público y haberlo hecho crecer. Nuestro trabajo se ha enfocado principalmente en cambiar la percepción del documental y contagiar la pasión por este género cinematográfico, tanto para verlo como para realizarlo. Es un logro que nos provoca una enorme satisfacción, ya que finalmente la apreciación del documental es también, de manera indirecta, la apreciación del otro, o de lo otro. Es reconocernos a nosotros mismos en los demás y, por lo tanto, contribuir a generar una empatía colectiva, el primer paso para lograr un mejor entorno y una mejor sociedad.”

Función Inaugural "El patio de mis casa".  Foro del Lago, CentrIgual que en ediciones anteriores, esta vez Ambulante puso sobre la mesa temas urgentes, que se trataron en mesas redondas y pláticas: desapariciones forzadas, migración, cambio climático, espionaje cibernético, derechos digitales, periodismo en lugares de riesgo y derecho a la protesta, entre otros. Se celebraron clases magistrales, dictadas por documentalistas reconocidos (Carlos Hagerman, J. P. Sniadecki y Jeff Silva), y se impartieron talleres de arte urbano, programación para niños, teatro documental, apreciación cinematográfica. De esta forma la experiencia de los espectadores se enriqueció con el diálogo y la perspectiva que ofrecen diversas disciplinas. De hecho, 2015 fue el año en que se estrenó el espacio Ambulante Ideas, destinado a la educación, cuyo propósito es generar un intercambio de opiniones en torno a temas artísticos y sociales, mediante encuentros multidisciplinarios.

Ambulante Jalisco 2015.Más allá de Ambulante
Con la intención de ofrecer nuevas miradas al público y contribuir a la disolución de la brecha de género, el festival convocó en enero a cineastas mexicanos, a concursar por una beca de producción auspiciada por Fundación Banorte y Ambulante Más Allá (AMA). De los 116 proyectos que se postularon, el jurado eligió a tres ganadores, que contarán con asesoría para la realización, edición y posproducción, además de un apoyo de 200 mil pesos para realizar las películas. Gracias a este esfuerzo, se filmarán documentales sobre dos mujeres parteras de Oaxaca, una abogada itinerante originaria de Tehuacán, Puebla, y tres maestras de Guerrero. A cinco años de su fundación, AMA es una iniciativa de capacitación en producción documental, para formar nuevos realizadores de México y Centroamérica, que además está colocando frente a la mirada del público la labor de jóvenes cineastas y esas historias que merecen contadas.

Ambulante Puerto Escondido, día 4.Ambulante Ediciones
La gira de documentales cuenta con su propio sello editorial, que este año publicará su segundo título. Se trata de El cine como arte subversivo, la primera traducción al español de esta obra del crítico Amos Vogel. En el libro se lleva a cabo una revisión histórica del séptimo arte, a la luz del concepto de subversión. Este proyecto cuenta con el apoyo del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y la Embajada de Estados Unidos en México. Amos Vogel, un referente indispensable en la historia del cine de vanguardia, es el autor idóneo para formar parte de la colección de Ambulante Ediciones.

Méliès Autocinema

Hace unos días tuve la oportunidad de conversar con un amigo, que me habló sobre las transformaciones que ha implicado el hecho de disfrutar del cine a lo largo de su historia. La industria comienza con películas mudas, en blanco y negro. Poco tiempo después llegan el color y el sonido para revolucionar la forma de ver el séptimo arte. Han existido diferentes escenarios para disfrutar de un largometraje: desde tu propia casa hasta una sala de cine. Sin embargo, estas experiencias poco a poco se vuelven monótonas, y es entonces cuando buscamos propuestas nuevas.

C22_Melies_01Decidí indagar en las diferentes opciones que tenemos en Guadalajara para ver películas y me encontré con un concepto increíble, que ofrece una experiencia totalmente única. Y para saber más del tema, hablé con Paulo Orendain, quien es parte del grupo de fundadores de Méliès Autocinema.

Méliès Autocinema nace a partir de la idea de tres amigos: Julio Almada, Marco Robles y Christian Serrano. Un día, comiendo pizzas en un estacionamiento, se les antojó ver una película al aire libre, en ese preciso momento; además los tres comparten un amor por preservar objetos, ropa y películas vintage. Tiempo después desarrollaron el proyecto para traer un autocinema a la sociedad tapatía. Más adelante se integraron Carlos Sánchez, Mariana Orendain y Paulo Orendain, para contribuir. El nombre es en honor a uno de los cineastas más innovadores de la historia, Georges Méliés, un francés que revoluciono la industria cinematográfica con sus efectos especiales y películas de ciencia ficción en la Europa de principios de siglo pasado.

C22_Melies_02Me interesé por saber sobre los parámetros para seleccionar las películas en la cartelera, y Paulo me comentó que la idea es proyectar historias legendarias, películas que han marcado la época y que sea difícil verlas y encontrarlas en la pantalla grande: blockbusters para toda la familia, que hagan de la experiencia algo único. La experiencia en Méliès Autocinema es un acercamiento a lo análogo. Es revivir las tradiciones, apoyar proyectos innovadores y disfrutar del cine al aire libre.

Plaza Méliès es una zona lounge con dulcería, cafetería, parque para perros, área para automóviles y un menú que se sale totalmente de lo convencional con respecto a lo que normalmente habría en otros cines. En este lugar encuentras desde tamales, pizzas a la leña, lonches bañados, verduras, malteadas, hasta vino tinto, cerveza, refresco, churros y nachos, entre otras cosas.

La pantalla inflable es de nueve por once metros y se conecta con una frecuencia fm, que transmite directamente el audio de las películas a los estéreos de los autos: así la experiencia sonora se hace completamente sorround. Por otro lado, la zona lounge cuenta con audio ambiental para quienes deciden ver la película desde los camastros y las bancas del autocinema, junto a sus familiares, amigos y mascotas.

Visité Méliès Autocinema y confirmo que la experiencia se convierte en un plan redondo y personalizado, lleno de aventura, anécdotas y sorpresas. Además, invita a la convivencia, a que los abuelos, los hijos y los nietos tengan una actividad padrísima en común.

C22_Melies_03Las películas que se proyectan son distintas en cada una de las funciones dobles del cine, de viernes a domingo, y en donde se revive la vieja permanencia voluntaria. Los costos de las entradas a Méliès son de 40 pesos para quienes van a pie, en bici o en moto, de 150 por un auto con dos personas o de 200 por auto sardina. Pueden comprarse en línea vía PayPal, a través del sitio web, en donde también se publica la cartelera de la semana.

Méliès Autocinema
Av. Ramón Corona 2415, San Juan de Ocotán
Zapopan
Frente al Tec de Monterrey
T – 1371 3416
meliesautocinema.com
Facebook / Melies Autocinema
Instagram / @meliesautocinema

Premios Fénix, una oportunidad para la manifestación social

El jueves 30 de octubre se llevó a cabo en el Teatro de la Ciudad de México, la primera entrega de los Premios Fénix, que reconocen lo mejor del cine en Iberoamérica. La mayoría de los filmes que figuraron esa noche, recurrían al cine de autor y en su mayoría pasarán con pocas copias a las salas de cine, ya que su temática y contenido son poco atractivos para las masas, así que tendrán y han tenido mejores resultados en los festivales y en los circuitos hechos para el cine de culto.

15713159812_fa5294f76f_oEsta premiación anual organizada por Cinema 23, reúne a la comunidad cinematográfica de Iberoamérica para reconocer a quienes con su trabajo creativo contribuyen al cine de la región. Cinema es una asociación para la promoción y difusión del cine hecho en Iberoamérica. Su nombre hace referencia a los 22 países que la conforman. Cabe mencionar que esta es la primera vez que se entrega el Premio Iberoamericano de Cine Fénix, que esta vez consideró 58 largometrajes de ficción y dieciséis documentales de 22 países iberoamericanos. Entre ellos, las películas mexicanas y de coproducción mexicana como La jaula de oro, Heli y Club sándwich, entre otras.

15526771290_7d4e3e6467_oLa organización de los premios y la producción del evento, no quedaron a deber en ningún momento. Desde el inicio de la alfombra roja se notó una organización. Los invitados especiales esperaban el inicio de la premiación en un lounge que ofrecía bebidas y comida, mientras iban siendo llamados y anunciados en la alfombra roja para su salida. En ese sentido se respiraba un aire de glamour que no se había visto en México en ninguna premiación de cine o TV. La asistencia de artistas, directores y productores, sin precedentes.

Sin embargo, detrás de la valla que custodiaba la entrada, se veía y se escuchaba una no muy concurrida manifestación que no buscaba interrumpir la premiación, que hacía evidente la inconformidad: estudiantes de cine que mostraban su solidaridad con lo ocurrido en Ayotzinapa, que hacían un llamado a la comunidad cinematográfica. Los asistentes a la entrega parecían no prestar mucha atención, tal vez porque la percibían como una protesta más, como las que siempre suceden en la Ciudad de México, que pasan sin pena ni gloria, y que solo alteran la vialidad.

15713143372_f59af4da08_oEl show, que empezaba su transmisión por televisión de paga a las 8:30 PM, venia retrasado. A llamados y empujones, empezó la ceremonia, sin aviso alguno y con la mitad del teatro todavía por llenar. El jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, fue el encargado de dar la bienvenida a los asistentes e inaugurar la ceremonia. Los primeros actores en aparecer en el estrado fueron la española Maribel Verdú y el mexicano Daniel Jiménez Cacho, conocido entre la comunidad artística como activista de los derechos humanos. Sabíamos que no desaprovecharía la oportunidad para hacer notoria su inconformidad con respecto a los hechos y casos de violencia que han venido azotando al país y que no han tenido ninguna respuesta por parte del gobierno. Lo que nadie se imaginó fue que tanto él como Maribel, además de manifestar su descontento, leyeran uno por uno los 43 nombres de los estudiantes normalistas desaparecidos. Al principio se respiró un aire de desconcierto pero, conforme avanzaba la lista, las voces de la audiencia se iban sumando en un mismo coro: “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!” Cuando terminaron, se escuchó un fuerte aplauso por parte del público y la ceremonia continuó.

15092235523_cc4b055284_oLa siguiente en subir al escenario fue la actriz Mía Maestro, quien saludó al público con un “43 veces buenas noches”. Y así, uno a uno de los presentadores y de los premiados, aprovecharon para comunicar su indignación, su molestia y su desencanto ante las autoridades de un país que no le da respuestas ni soluciones a su pueblo. La noche transcurrió entre premios, agradecimientos, música y un descontento social por la ineptitud de nuestros gobernantes, incapaces de ponerle fin a esta desgracia en la que vivimos hoy en día, en un país que tiene tanto que ofrecer y cuya imagen se ha visto manchada a nivel internacional: México, en el extranjero, es sinónimo de corrupción y principalmente de violencia.

15713175402_f243d6c3f6_oEn cuanto a los premios, la temática de las películas tenía algo en común, y es que casi todas la ganadoras compartieron la denuncia como factor principal en su tema. En estos premios iberoamericanos, con predomino de Latinoamérica, la voz de los creadores reclama justicia social, en todos los idiomas y sentidos. Me emocionó mucho ver a la comunidad del cine unida por el dolor de un pueblo, ya que Latinoamérica e incluso España, han sido en su historia azotadas por dictaduras, guerras y desigualdad social. Ahora es México quien más sufre a causa de la violencia y la falta de un gobierno que no ofrece una solución ni a corto ni a largo plazo, lo que se convierte en motivo de unión entre seres humanos, sin importar la nacionalidad.

La película triunfadora de la noche fue La jaula de oro, que se llevó tres premios, incluyendo mejor película, mientras que Heli de Amat Escalante, obtuvo los premios a mejor director y a mejor guion. La noche terminó muy a tono con un número musical en donde participaron una gran cantidad de actrices y cantantes, para interpretar la canción “Latinoamérica” de Calle 13, cuya letra inspira y lleva a la reflexión, a no olvidar que los latinoamericanos seguimos y seguiremos luchando mientras siga existiendo la desigualdad social.