TAKE THIS WALTZ

Después de demostrar un remarcable talento en el film Away from her, la actriz de origen canadiense, Sara Polley nos muestra su segunda entrega como directora con la película Take this Waltz.

Aunque esta segunda entrega no es tan potente como la primera, Polley nos cuenta de manera honesta la historia de una mujer (Michelle Williams) la relación con su esposo, y el posible enamoramiento de su nuevo vecino.

Bajo la premisa de “todo lo nuevo se vuelve viejo” el film se desarrolla con un sutil guion lleno de emociones y momentos que son descifrados por los años de experiencia de las relaciones de cada uno de los espectadores. Podría parecer que la historia esta llena de clichés sobre las relaciones de pareja, pero al final siempre acaban siendo las mismas historias contadas por diferentes personajes reales o ficticios.

No recuerdo haber visto un triangulo amoroso como este contado con cruda honestidad, y quitando todo cuento de hadas. Aunque el enamoramiento en la realidad pueda parecer un cuento de hadas al principio y con la cotidianeidad y el tiempo se vuelva una cruda realidad en la que las dinámicas de pareja florecen o se marchitan dependiendo del tiempo que hayamos invertido en la relación.

En realidad la película no es nada del otro mundo, pero me gusta el retrato de la relación de pareja en sus dos versiones, la vieja relación en donde ya hay una complicidad, existen los chiste creados a través de los años, se saben las mañas del otro, la pasión se convierte en un cansado trabajo diario que parece una vela que se va consumiendo con el tiempo, aunque por momentos reviva.

Existe ritmo y sintonía en el film. Hay una escena que retrata este sentimiento a la perfección, en donde ella escucha y canta una canción y su esposo a través de una ventana entra en el mismo ritmo que ella sin tener que escucharla. Momentos como este construyen la historia.
Las actuaciones de Michelle Willims, Seth Rogen y Luke Kirby son suficientes para recomendar el film.

La segunda relación es el enamoramiento construido a través de la fantasía, la mejor versión de uno mismo, ya que hay que reinventarse al enamorarse antes de que la convivencia constante acaben por desenmascarar al más romántico, seductor y detallista de todos. Porque una vez mas todo lo nuevo se vuelve viejo. Esa mejor versión de uno, que en un principio parece ser encantadora, con el tiempo se vuelve repetitiva y hasta cansada.

El guión y la dirección están llenos de paralelismos y comparaciones sobre las dos relaciones sin caer en tener que escoger entre una de las dos. Mientras que en algunas escenas hay más dialogo que en otras, existe un perfecto uso del silencio a lo largo del film con sutiles escenas llenas de momentos poéticos que se asemejan a esos en la relaciones fuera de la pantalla. Momentos que son las piezas claves para construir una historia de pareja, que nos hacen soportar el brutal cansancio cotidiano y nos dan esperanzas de seguir encontrando estos fugaces momentos de felicidad.

La película supera los clichés de pareja, y al termino de la misma el espectador queda frustrado, conmovido y sorprendido. Al paso de los días, la película seguirá haciendo efecto y los dejará positivamente sorprendidos sobre los paralelismos del film y sus propias relaciones de pareja.

Twitter: @santleb

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