TANYA MELÉNDEZ: JULIA Y RENATA EN EL MAZ

Por Álvaro Valadez

Tanya Meléndez es una mexicana que por más de una década ha hecho de Nueva York su hogar. Su pasión por la moda y el arte la llevaron a realizar su maestría en museología para moda y textiles en el Fashion Institute of Technology (fit). En la actualidad no solo es curadora de educación y programas públicos del Museo del Instituto Tecnológico de la Moda (mfit), también es una de las principales promotoras de la moda y el diseño mexicano en el extranjero. Su más reciente proyecto como curadora es “Julia y Renata: moda y transformación”, la primera exhibición de moda mexicana realizada en el Museo de Arte de Zapopan (MAZ) que fue inaugurada el pasado 6 de noviembre y estará abierta al público hasta el 14 de febrero del 2021. 

Se trata de un recorrido por la extraordinaria trayectoria de las hermanas tapatías Julia y Renata Franco, su alcance e influencia en la moda nacional y la sinergia colectiva que desde hace décadas ha establecido a Jalisco como epicentro creativo en México. Para Tanya Meléndez la moda es una de las expresiones culturales con mayor vigencia en la actualidad, una disciplina viva que conforma una industria, que nos brinda identidad. La moda y el diseño de creador no solo son cultura, reconfortan el espíritu y transforman lo que tocan.

¿Cuándo fue tu primer encuentro con el trabajo de Julia y Renata? 

Hace ya muchos años, alrededor del año 2000. Creo que fue en alguna tienda y después en el libro de Ana Elena Mallet sobre la exposición Boutique, en donde hay una sección dedicada a ellas. Poco a poco comencé a seguir su trabajo con mayor atención, sobre todo cuando me mudé a los Estados Unidos. Hace dos o tres años las contacté porque en Museum at fit hicimos una exposición sobre minimalismo y maximalismo, y nos interesaba su colección sobre pliegues. 

¿Cómo surge la invitación a curar esta exposición y por qué es importante para ti ser parte del proyecto? 

A principios de este año, Renata y yo nos presentamos en una charla en el Museo de Arte de Zapopan y poco después, Viviana Kuri (directora del recinto) nos contactó para invitarnos a realizar la exposición. A mí me dio muchísimo gusto, pues lo consideré una gran oportunidad para Julia y Renata y para la moda mexicana en general. La moda poco a poco se ha abierto espacios en museos mexicanos y me alegró muchísimo que nos invitaran a un proyecto original, en el estado natal de las hermanas Franco. Para mí, además, fue el reto de ser la curadora e interpretar su trabajo de más de 25 años. 

¿Cómo fue el proceso de trabajar con las hermanas Franco? ¿Cómo lograron generar una unión entre su universo y tu propia visión acerca del mismo?

Toda la exposición se planeó durante la pandemia, así que la mayor parte de la comunicación fue en línea, lo cual resultó un reto para todos. Ellas son muy generosas y contestaban todas mis dudas sin importar el día de la semana o lo ocupadas que estuvieran. Debo admitir que nuestra relación había iniciado años atrás durante una visita a su archivo y, para cuando Viviana nos propuso el proyecto, ya nos escribíamos regularmente. Yo compartía mís ideas conforme iban surgiendo. A veces ellas estaban de acuerdo, otras veces me explicaban su punto de vista y eso me ayudó a considerar su trabajo con una variedad de perspectivas. Ana Elena Mallet fue también fundamental para mí, tanto su investigación como un par de instancias en las que platicamos sobre el trabajo de las Franco. Y fue un placer contextualizarlas con la moda internacional y con la interesantísima ciudad de Guadalajara.

Como curadora ¿qué implicó para ti llegar a una institución como el maz y levantar en conjunto esta exposición? 

Para mí fue un placer trabajar con el equipo del maz, son un grupo de profesionales comprometidos que lograron llevar a cabo esta exposición durante una pandemia, lo que complicó hasta las cosas más simples. Uno de nuestros principales retos fue que el maz es un museo de arte contemporáneo y las necesidades de una exposición de moda son muy específicas. Tuvimos la enorme fortuna de contar con tres estudiantes de moda del ITESO que nos apoyaron tras bambalinas y a quienes les debemos muchas soluciones de montaje. Para mí como curadora fue un honor presentar el trabajo de Julia y Renata en dos salas de un museo como el maz, y contar con el diseño museográfico de Karla Vázquez, quien las conoce tan bien. Una exposición es siempre un trabajo de equipo. Gracias a todos ellos la exposición se concretó como lo hizo. Si te diera el nombre de todas estas personas no acabaría, les estoy inmensamente agradecida.

¿Cuál es el discurso que planteas como curadora en esta exposición?  

Esta exposición se acerca al trabajo de Julia y Renata desde sus aspectos formales y en relación con sus colaboraciones con otros creadores. Se enfoca en tres temas que las diseñadoras consideran esenciales en su labor: la forma, los materiales y la transformación. Todas estas ideas las desarrollamos con las Franco y, cuando Karla se unió al proyecto, las combinamos con su propuesta museográfica. 

Esta exposición está enfocada y ha sido realizada casi en totalidad por mujeres mexicanas. ¿Qué implicaciones crees que tiene esto? ¿Qué representa para ti?

Eso me hace profundamente feliz, yo también lo había notado. En la moda mexicana hay muchas mujeres que trabajan muy duro y tienen muchas ideas, creo que es importante subrayarlo. Creo además que hay feminismo en el trabajo de Julia y Renata. La de ellas es una feminidad subversiva y autodeterminada. Hizo mucho sentido que la organización estuviera en manos de mujeres.

La moda aún es un tema que pocas veces tiene espacio en la agenda cultural de México, y menos en ciudades de provincia. ¿Por qué es importante esta exhibición en el actual panorama, no solo de la moda y el diseño sino de la cultura en nuestro país? ¿Por qué Guadalajara?

Considero a Guadalajara una de las cunas del quehacer creativo de México. Hay muchísimo talento y además estructuras que dan soporte a las industrias creativas. Julia y Renata son originarias de Guadalajara y es mucho más fácil entender su práctica si se le presenta acompañada por el trabajo de sus colegas y amigos. La creatividad es alimentada por el contexto y creo que ello es especialmente cierto en el caso de Julia y Renata. Ellas alimentan a Guadalajara con su propuesta de moda. A mí me parece lógico que su ciudad natal les abra espacios. Hay muchos motivos para sentirse orgullosos de ellas. Creo además que mientras más exposiciones de moda haya en los museos, más clara será su razón de ser en la academia. A final de cuentas, la moda es parte de la cultura.

La moda también es parte de nuestra identidad como país. ¿Cuál consideras que es la función de la moda mexicana hoy? ¿En dónde se encuentra y hacia donde va?

La moda es una de nuestras expresiones culturales con mayor vigencia en estos momentos. Todos nos vestimos y brindamos significado a nuestra ropa y a lo que otros portan. Nuestras ideas y visiones ayudan a conformar la propuesta de los diseñadores, a veces nos vemos reflejados en su trabajo y a veces nos resulta chocante. Es una disciplina viva que además es una industria. Yo espero que poco a poco la moda de creador se conecte más con la industria del vestido. Ello brindaría aún más energía a nuestro sistema de la moda.

Personalmente ¿qué experiencia te llevas de este proyecto? 

Este proyecto me ha hecho infinitamente feliz. Creo que el trabajo de Julia y Renata merece el reconocimiento que se le da y creo que una exposición permite ver su trabajo como un conjunto. Ellas son un placer y me encantó trabajar con Karla Vázquez, a quien no conocía. El personal del museo se merece mi enorme reconocimiento. No tienes idea lo mucho que trabajan y lo comprometidos que están con su labor. Viviana Kuri ha formado un gran equipo. Me motiva que cada vez haya más exposiciones de moda originadas en México acerca de nuestros diseñadores.

Después de haber realizado la exposición ¿cambió en algo tu visión acerca del trabajo de Julia y Renata, de la escena creativa en Guadalajara?

Mi visión de Guadalajara se vio muy enriquecida. Hay muchas cosas que solo conocía en teoría, a través de los libros, que por fin pude ver en persona. Además, he conocido gente fantástica. Visité a varios diseñadores que me parecieron estupendos. He podido visitar Guadalajara frecuentemente desde hace algunos años. Siempre descubro algo que me gusta. Me siento muy afortunada. 

“Julia y Renata: moda y transformación”

Curaduría: Tanya Meléndez

Museografía: Karla Vázquez 

Museo de Arte de Zapopan (MAZ)

Del 6 de noviembre al 14 de febrero 2021