40: carta editorial

De sobra está recordar cuán complejo ha sido el año 2020. La pandemia se instala como remembranza de lo frágiles que podemos ser; la crisis sanitaria, derivada en crisis económica, también ha servido para no olvidar que lo más importante que tenemos es la capacidad de organizarnos, nuestra solidaridad y nuestra creatividad. Tras la inevitable sacudida que atravesó la industria editorial, en Cream hicimos una pausa para observar, escuchar y reconocer la vorágine que han implicado estos meses. 

En tal escenario de incertidumbres, logramos una hazaña que se antojaba imposible: una edición para cerrar el año. Una edición, además, llena de significado: nuestro número 40. Cuarenta entregas en las que hemos confiado en el talento local para encontrar faros que indiquen el valor potencial de nuestras regiones. ¿Qué somos sino la posibilidad de redimirnos a partir de nuestras expresiones, nuestro trabajo minucioso, nuestras ganas de explicarnos el mundo con y a partir de otros? Es por eso que el número lleva por título “Cambio y permanencia”, porque reconocemos las evoluciones editoriales de nuestro proyecto, pero también porque nos dimos cuenta de que el mundo puede cambiarnos la vida en un instante. Si algo ha dejado esta pandemia es nuestra aptitud para adaptarnos, para leer el contexto y reaccionar ante él, dejar lo que pesa y sumar lo que se anhela. Creemos que estas páginas son un reflejo de ello.

Para tal fin no pudimos encontrar mejor vocero que Tenoch Huerta, figura que con contundencia se posiciona sobre la indignación, el reclamo, la problematización y la urgente acción por reconfigurar nuestros acuerdos sociales, que no pierde la oportunidad de cuestionar con sarcasmo y desfachatez. Mientras su voz se consolida desde el caleidoscopio más amplio de la profesión actoral, abarcando todos los matices del oficio, siempre y cuando se tenga la sensibilidad para apropiarlos, su aparición en portada confirma lo que apostamos en esta nueva etapa como revista. Durante el proceso de edición, Tenoch se recuperaba del covid-19, por lo que esperamos pacientemente a que recobrara fuerzas para entrevistarlo, así como para realizar la espléndida sesión de fotos en manos de Manuel Zúñiga. Por más de un motivo, nuestra edición número 40 está completamente atravesada por los tiempos que corren y conseguirla es, sin duda, un logro colectivo. 

Además, y como un manifiesto explícito, el número explora diversas dimensiones y talentos de mujeres. En un texto íntimo y sagaz, Belinda Lorenzana ahonda en la necesidad de historias y representaciones que hablen de maternidad desde la disidencia. Entrevistamos a Fer Casillas, notable propuesta vocal de los últimos tiempos, y conversamos con Verónica Gerber Bicecci sobre dos de sus libros, en que aborda la crisis climática a través de la ruptura y la búsqueda. También con respecto al problema medioambiental, Pablo Montaño plantea un agudo cuestionamiento a los errores al comunicar esta crisis y vislumbra alternativas de acción.

Movimos nuestra brújula hacia Oriente, como casi cualquier persona que enfrenta los pormenores de la contemporaneidad. José Acévez habla de Japón y el afán occidental por entender una cultura tan vasta, compleja y fascinante; charlamos con el fotógrafo chino Yan Yufeng, y ofrecemos una lectura rápida de la capital de Corea del Sur y sus bemoles para vivir en 48 horas.

Como un punto medular en esta carta, queremos reconocer la cercanía y la confianza de cada una de las personas que colaboran en esta edición. Estamos conscientes de lo complicados que han sido los días para todas y todos, por lo que su permanencia en este proyecto es un abrazo que se atesora inmensamente.

Sirvan, pues, estas páginas llenas de tinta, intenciones, palabras y pronunciamientos para que la tarea esencial de Cream no se olvide: incidir desde el talento. El futuro de nuestra cotidianidad se dibuja incierto; sin embargo, estamos convencidos de que sabremos encontrar las rutas oportunas para seguir comunicando aquello que nos importa.

Jorge y Jocely
Ilustración / María Rec